VPH y displacia cervical, ¿bueno o malo?

El VPH es una de las principales enfermedades que afecta a millones de mujeres a nivel mundial. Lo peor es que no todas presentan síntomas. Muchas chicas podrían ir por la vida sin tener la mínima idea de que las cosas van mal en su zona V. Lo malo es que al no saberlo y al no tener sexo con protección, el virus se sigue regando entre hombres y mujeres. ¿Cómo se contagia? Obviamente por tener una pareja portadora del VPH. Por eso es tan importante hacer una revisión anual. Además, al combinar VPH con displacia cervical, parece que las cosas se vuelven más delicadas.

Cómo se divide el VPH

Hay diferentes tipos de virus y algunos son menos peligrosos que otros. 

  • De bajo riesgo. Aparecen verrugas genitales solamente.
  • Alto riesgo. De no ser diagnosticado y tratado a tiempo, puede terminar en precáncer o cáncer.

¿Y la displacia cervical?

Es una afección precancerosa que se detecta con una prueba de Papanicolaou con resultado anormal. Se evalúan los tejidos por medio de la colposcopia. Para tratar este problema, hay diferentes métodos. Dependiendo de qué tan avanzado esté el problema, será lo que se haga. Pueden retirarse las células superficiales para que el cuello uterino no sea afectado en su totalidad. Pero si el problema ya es más profundo, se hace una cirugía con la que quema la “herida”, para que de esta forma no siga expandiéndose. 

Al hacer esto, previenes que las células precancerosas invadan el cérvix. Luego del diagnóstico, es importante que tengas un estilo de vida saludable en todos los sentidos, pues de lo contrario, el virus puede dispararse muy rápido y darte una desagradable sorpresa. 

No olvides hacer tu revisión anual, para saber que todo esta bien contigo. También es importante que tengas sexo de manera responsable para cuidar de ti y de tu pareja. Lo más importante es que cuando decidas tener sexo con alguien, se hagan estudios previos para saber que todo está bien con su salud sexual.

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