Todo lo que necesitas saber sobre los pezones invertidos

Cuando estás creciendo y notas que tu cuerpo empieza a cambiar, ves que el tamaño de tus senos aumenta. Tu cadera se ensancha y muchas otras cosas suceden de manera interna. Al crecer tus senos, sabes que en unos años puedes tener un bebé y alimentarlo. Sin embargo, pocas veces nos informan sobre la forma de nuestros pezones. Todas pensamos tener los pezones normales, pero no es así. Hay quienes tienen pezones invertidos y eso puede volverse una complicación.

Hacia afuera o hacia adentro

Estamos acostumbradas a ver o a saber que los pezones son hacia afuera. Tanto ellos como nosotras así los tenemos, al menos la mayoría. Hay casos en los que las chicas tienen sus pezones hacia adentro. A estos se les conoce como pezones invertidos porque están retraídos hacia dentro del pecho. Menos del 5% de la población nace con esta característica. Los pezones invertidos son así porque los conductos galactóforos de los pezones están acortados o no se desarrollaron por completo. Por ende, el pezón tira hacia adentro. Es importante que conozcas tu cuerpo, pues hay casos en los que los pezones primero se presentan normales y luego se esconden. Eso no es nada bueno.

Causa de los pezones invertidos

Si desde que naciste tus pezones siempre han estado dentro, no hay ningún problema. En caso de que hayan estado fuera y luego dentro, ahí sí preocúpate. Una de las razones por las que esto puede suceder es cáncer de seno. También puede haber pezones invertidos por haber tenido muchas infecciones en el pecho. La mastitis es un ejemplo de infección en el pecho. Incluso puedes tener pezones invertidos por ectasia u obstrucción de los conductos galactóforos. (Puede pasarte incluso aunque no estés amamantando).

¿Qué hacer?

Si desde siempre has tenido pezones invertidos, hay diferentes técnicas a la hora de amamantar. En caso de que sea algo irregular, será mejor que acudas con el médico para que te dé un diagnóstico acertado.

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