Síndrome de la Cabaña, algo para lo que nadie ha sido preparado, ¿cómo viviremos luego de la pandemia?

La pandemia vino a cambiar nuestras vidas por completo. En un principio se estimaba que sólo serían cuarenta días los que estaríamos en casa para cuidar de nuestra salud. Sin embargo, en este momento hemos rebasado los 100 días de encierro. Hemos permanecido en casa más tiempo del que hubiéramos imaginado y parece ser que las cosas seguirán siendo así por más tiempo. El principal problema ahora será sobre cómo lidiar con nuestros pensamientos o emociones al salir de casa. Porque sí, ahora nuestro espacio seguro es ahí. Poco a poco nos invade el miedo y empezamos a sufrir lo que es conocido como Síndrome de la Cabaña.

Síndrome de la cabaña, qué es

Es un hecho que luego de tantos días en casa, queremos salir de nuevo. Retomar todas esas actividades a las que estábamos acostumbrados hasta hace unos meses. Sin embargo, habrá algo diferente en las siguientes veces que salgamos de casa: miedo. Puede ser poco o mucho, a un grado bastante elevado de ansiedad, agotamiento o nerviosismo. Las secuelas psicológicas y emocionales serán devastadoras si no hacemos algo al respecto. 

El principal miedo será de contagiarnos, incluso cuando tomemos las medidas de higiene necesarias. Miedo al contacto con otros por no saber si podrán pasarnos algún virus. Todo esto derivado del Síndrome de la Cabaña (en inglés cabin fever o fiebre de la cabaña). Es importante recalcar que este síndrome no tiene síntomas físicos, sólo son sensaciones y emociones. 

Los principales afectados

Adultos y niños son los más afectados, pues se sienten inseguros, con miedo. Salir de casa les causa terror. Por ahí dicen que para formar cualquier hábito se necesitan sólo 21 días. Ahora, después de tantos días, nos hemos acostumbrado a hacer todo en casa. Al regresar al exterior, tendremos que readaptarnos a lo que antes hacíamos; aunque eso será bastante complicado a nivel psicológico.

Cómo retomar la vida luego de la pandemia

  • Ve poco a poco, para que asimiles la “normalidad” con calma.
  • Sigue las medidas sanitarias que te han sido recomendadas. 
  • Sal sólo cuando sea necesario y habla con tu familia sobre todas las medidas que deben tener en cuenta. Cuiden de su salud física y emocional.

El miedo es nuestro peor enemigo y sólo nosotros tenemos el poder de controlarlo o permitir que nos controle.

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