Silencio y sueño, dos privilegios que no todos tienen

Vivimos en un mundo de apariencias, los seres humanos nos hemos olvidado de las cosas importantes. A nadie le interesa la relajación, la meditación, el silencio y el descanso. El agitado estilo de vida ha afectado de manera fundamental nuestros hábitos del sueño. Tristemente esto refleja la mala calidad de vida de los ciudadanos, quienes viven en el estrés. Por otra parte, existe una falsa idea sobre quienes duermen poco. Generalmente se les considera exitosos y son objeto de admiración. Dormir poco significa que eres una persona ocupada, importante o adinerada. 

El sueño y el silencio, el camino a una vida más plena

Basta echar un ojo en internet para darse cuenta de que dormir poco no es beneficioso para la salud. Al contrario, el desorden del sueño es peor que muchos hábitos dañinos. Aunque a muchas personas parece no afectarles no descansar, tarde o temprano la salud les pasa factura. Es importante considerar que el descanso tiene que ver con el silencio y la oscuridad. Esto garantiza un descanso de mayor calidad y una vida más plena.

Dormir, un costoso lujo

Dormir se ha convertido en un lujo para pocos. Las personas que se establecen en las grandes ciudades no cuentan con silencio ni oscuridad. Esto desde luego se ha vuelto un gran negocio para empresas que capitalizan la situación. De hecho, la periodista Arianna Huffington, fundadora del Huffington post, ha hecho una denuncia en su más reciente libro, The sleep revolution, sobre la importancia de dormir 8 horas diarias. En este libro predice que los salones de siesta serán tan comunes en los próximos años, como las salas de conferencia de los grandes corporativos empresariales. De la misma forma, un artículo publicado en The guardian evidencia la realidad,  pues ya existen lugares, en las grandes urbes, que cobran un dólar por un minuto de sueño. Además, existen costosísimas terapias y objetos que garantizan un pleno descanso. Y eso no es todo, países como Finlandia han centrado sus campañas turísticas promoviéndose como lugares en donde el silencio sigue existiendo.

El silencio, el camino a la paz espiritual

El silencio es la llave para el descanso pleno y el camino para encontrar la paz espiritual. El ruido, por su parte, genera caos y estrés. Crecer espiritualmente (no económicamente) solo se consigue a través de la paz, la relajación, la meditación y el silencio. Estos requisitos son fundamentales para el funcionamiento correcto de la mente y la percepción precisa de la realidad, según filosofías como el budismo. En el silencio hallamos la concentración y el equilibrio. No hay ruidos externos ni internos (pensamientos) que atrapen nuestra atención y la lleven de excursión a través de diversos distractores.

¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste del silencio?

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