Sí, lo mejor que pude hacer para que naciera mi bebé, fue tener muchos orgasmos

Uno de los momentos que más atormentan a cualquier mujer que se convertirá en madre, es el momento del parto. Por mucho que te den clases de respiración o de cuánto debes pujar; la realidad es que no lo sabrás bien hasta que no estés en una cama de hospital dando tu mejor esfuerzo para que ese bebé salga. Incluso, aunque no naciera en un hospital, siempre nos hablan de los ejercicios con la pelota y esperar a que la dilatación sea mayor. Pero nadie habla sobre algo que puede ayudar mucho con el parto y que además, te hará sentir muy bien. En mi caso, investigué antes de que mis hijos nacieran y comprobé que tener muchos orgasmos previos, es la mejor medicina para tener un parto rápido y sin dolor. 

Por qué nadie nos dice que nos masturbemos o tengamos algo de sexo

Platicando con otras mamás, comprobé que ninguna de ellas sabía que el sexo ayuda mucho para que el parto sea más fácil. ¿Por qué nadie nos dice que un orgasmo puede ayudarnos a hacer más sencillo nuestro parto? Nadie nos explica que los orgasmos ayudan a que el útero se abra lo suficiente para que el bebé pueda nacer. En el parto se implican los mismos órganos y las mismas hormonas que cuando disfrutamos del sexo. En ambos casos hay sudor, jadeos, gemidos, la cadera se mueve. Si todo está conectado, ¿por qué hacen que el parto sea tan rígido?

El cerebro reposa con los orgasmos

Conseguir un orgasmo no es cualquier cosa, para que eso suceda debes tener mucha concentración. Necesitas conectar tu cuerpo con tu cerebro para que puedas enfocarte en las sensaciones que experimentas. PERO… Si en una sesión de sexo finges los orgasmos, ¿cómo esperarías poder disfrutar y sentir placer, cuando no tienes idea de cómo lograrlo? A diferencia del orgasmo, en el parto no puedes fingir y lo mejor que puedes hacer es concentrarte en tu cuerpo para poder hacerlo sin tantas complicaciones. 

Sufrimiento innecesario

El cuerpo genera oxcitocina, hormona responsable de las contracciones uterinas. Para que el cuerpo entre en acción se necesita tranquilidad. Atrévete a intentarlo. Cuando comiences a sentir contracciones, quédate en un sitio donde tengas tranquilidad, en donde nadie te vaya a interrumpir. Es mejor si nadie te interrumpe durante un buen rato, pues así puedes estar en conexión con tus órganos sexuales. 

El parto es un acto sexual que se vuelve más sencillo cuando hay placer de por medio. Puedes atreverte a tener sexo con tu pareja o si tienes miedo o prefieres un momento de conexión contigo, mastúrbate. Es importante dejar de lado los prejuicios y la culpa. Estar embarazada no te hace menos mujer y tampoco dejas de sentir por tener un bebé dentro. Los orgasmos relajarán de tal manera tu cuerpo que el parto no será nada complicado. Lo importante en todo esto, es que aprendas a conectarte con tu cuerpo, aprendas a dejar la culpa de lado y no tengas miedo de todo lo que puedas sentir al tener un orgasmo.

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