Rutina de higiene para cuidar tu vagina

Aunque todas tenemos vagina, la mayoría no sabemos cuidarla adecuadamente. Todos esos comerciales en televisión y en internet nos han llenado de información falsa sobre esta parte importantísima de nuestro cuerpo. Hoy quiero compartirte la rutina que llevo a cabo. Con esto, te garantizo que cuidar tu vagina será mucho más sencillo y saludable.

Dile adiós a los lavados vaginales

Primero, hay que recordar que la vagina es el conducto entre el útero y el exterior; la parte que tenemos fuera y visible es la vulva. Ahora bien, dicho esto, dile adiós a los lavados vaginales. La vagina tiene una flora bacteriana natural, es decir, ella misma la produce; esta flora nos ayuda a mantenernos sanas. Si lavas tu vagina aunque sea con agua (obvio, es peor si utilizas jabón o vinagres), lo único que haces es dañar la flora y el pH de esa zona, haciéndola vulnerable a infecciones.

Lava muy bien tu vulva con agua

Así es, el agua es suficiente para lavar la vulva y cuidar tu vagina. Mientras te bañas, enjuaga muy bien los labios y los pliegues de tu vulva con tu mano. Te recomiendo no utilizar jabón, ya que puedes dañar el pH de la vagina. Si te sientes incómoda sin usar jabón, elige uno neutro y sin perfume, y utiliza muy poco. Recuerda que no tienes que tallarla como si fuera la ropa en el lavadero. Basta con que la frotes suavemente con tus manos para eliminar las células muertas y residuos de fluidos.

Bye, toallas higiénicas con perfume

Seguro te han dicho que, cuando menstrúas, hueles mal. Nada más falso que eso. Comienza a trabajar en ti y en tus cuidados. Comienza a ver diferente a tu cuerpo y a la menstruación. Ese es un proceso natural que le ocurre a todas las mujeres del mundo; no necesitas disimular su aroma (que prácticamente es nulo) con perfumes que pueden dañar tu cuerpo. Ya lo dijimos antes, usar estos químicos altera la flora y el pH de tu vagina. ¡Evítalos también en tus toallas sanitarias!

Minimiza el uso de ropa interior apretada

Ya sé que a veces esa tanga o aquellas pantaletas de encaje super ajustadas te hacen ver como la más sexy del planeta, pero no tienes idea del daño que le hacen a tu vagina. Para comenzar, son muy incómodas y muchas veces son las culpables de los gorditos en la cadera, por ser tan ajustadas. Además, el material con el que están hechas no permite que tu piel respire, ayudando a las bacterias nocivas a anidar en tu vulva y vagina. Procura utilizar ropa inerior de algodón y que no sea ajustada. Tu cuerpo te lo agradecerá.

Revisa la piel de tu vulva periódicamente

Al igual que la piel de tu rostro o de tus brazos, la de tu vagina debe ser monitoreada de forma habitual. Revisa que no haya en ella verrugas, lunares o manchas. De encontrar algo anormal, ve de inmediato con el médico. No dejes de hacerlo por pena o por el qué dirán. Tu salud es lo más importante.

Mastúrbate

La masturbación es algo necesario para conocer tu cuerpo, saber lo que le gusta y, además, es un excelente relajante. Por si fuera poco, la masturbación te ayuda a fortalecer las paredes de la vagina e incluso a limpiarla gracias a las contracciones del orgasmo y a la lubricación natural.

Sigue estos consejos y te garantizo que cuidar tu vagina será pan comido.

Este video te puede gustar