Quejarte con tu compañera del trabajo no es tan malo como creías

La buena salud mental en el trabajo no es algo que abunde hoy en día. Muchas chicas tratan de mantener una actitud positiva, pero no se puede negar que, de vez en cuando, quejarnos de las actividades de todos los días con nuestra pareja o mejor amiga es un gran desahogo.

Un desahogo para el alma

Un desahogo sencillo como quejarse de la música que pone la chica de al lado. O los retrasos de las chicas de ventas, la forma de vestir de la jefa o las caras de la recepcionista cuando está en sus días. Lejos de ser algo malo, quejarte de todas estas cosas es bueno para la salud. Según la ciencia esto puede ayudar a mejorar nuestra productividad. Impresionante ¡Vamos a seguir quejándonos!

Cómo mejorar mi estilo de vida en el trabajo

Dos expertas de la Universidad Oberta de Cataluña proponen comunicar sus quejas a sus jefes primero para analizar la situación. Saber cómo comunicar una queja es de vital importancia para ser tomada en cuenta y que después no se nos tache de quejumbrosas crónicas. Si tu queja es para aumentar tu productividad o la de tu empresa, plantearla puede ser bien recibida.

Sacarlo y seguir adelante

Cuando hablas con una amiga del trabajo acerca de lo que te molesta, la energía negativa que este problema tenía se puede convertir en risa. Esto ayuda a mejorar el ánimo y puede bajar la tensión entre los compañeros de trabajo. No lo dudes, hablar mal de tu trabajo puede aliviar el estrés, construir mejores relaciones y aumentar la productividad.

A veces quejarte puede ser más útil de lo que piensas. Sácalo todo con tu cómplice de la oficina, te aseguro que te vas a sentir mucho mejor. Y no olvides que llorar, hacer ejercicio y a veces trabajar con mantras puede ayudarte a llevar el estrés que se genera día con día.

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