Motivaciones y recompensas que me ayudaron a dejar de fumar

Comencé a fumar desde muy joven. La verdad no es algo que me enorgullezca. No obstante, en aquella época, para mí el cigarro era algo que disfrutaba enormemente. Con los años se convirtió en un horrible hábito sobre el cuál no tenía mucho control. Llegó un momento en que mi adicción resultó de lo más fastidiosa. Dejar de fumar no es nada sencillo, pero encontré algunas motivaciones y recompensas durante mi camino. Espero que estas motivaciones que me ayudaron a dejar de fumar te ayuden a ti si te encuentras en esta situación.

¿Cómo y por qué empecé a fumar?

Tenía 14 cuando probé mi primer cigarrillo. Entonces fue la peor sensación del mundo. Todavía recuerdo ese sabor amargo y la garganta muy seca, fue realmente asqueroso. Después de esas primeras bocanadas de humo, no volví a probarlo hasta un año más tarde. En realidad solo lo probé, puesto que mi entonces novio lo acostumbraba. Pasó mucho tiempo para que me atreviera a comprar una cajetilla para mi solita. Los fines de semana fumaba uno o dos si mis amigas traían alguno. En ese tiempo no era algo indispensable para mí, pero poco a poco la adicción se incrementó.

Algunos años fumando

No podría decirte a ciencia cierta cuánto tiempo fumé, pero sí puedo decirte que fueron varios años intermitentes. No obstante, llegó una época especialmente mala en mi vida, como a eso de los 20. Estaba pasando por situaciones familiares bastante fuertes y el estrés era la orden del día. Por lo que llegué a fumar media cajetilla al día. Sé que esto no es mucho para los fumadores expertos, pero para mí era demasiado. En fin, llegó el momento en que me fastidió no pasar más de tres horas sin fumar. Me molestaba la ansiedad que venía detrás del último cigarrillo o entrar a un restaurante sin área para fumar. Me convencí a mí misma de que era tiempo de un cambio.  ¿Por qué darle tanto poder a unos gramos de hierba tratada con químicos cancerígenos? Visto de forma racional resultaba una tontería.

Mis motivaciones

Me di cuenta de la gravedad de mi adicción y una vez que acepté que tenía un problema, investigué un poco. Encontré distintos métodos, terapias, chicles de nicotina. Pero al final decidí crear mi propio sistema. Descargue varias imágenes de pulmones y dientes afectados por el cigarrillo y los traje en mi celular aproximadamente por medio año. Me propuse dejar de fumar, blanquear  mis dientes y convertirme en una mujer saludable. Así que cada vez que me daban ganas de fumar veía las fotos, y no solo eso, también hacia ejercicios de respiración. Fumar es como respirar profundamente, solo que esta vez yo lo haría sin humo. Fue un proceso muy largo, con alguna que otra recaída, pero al final funcionó. Finalmente, los resultados fueron mi mayor motivación para no recaer.

Los resultados

Con el paso del tiempo, comencé a notar cambios muy radicales. Estos fueron los que más me gustaron:

  • El olor de mi cuarto. ¿Alguna vez te has percatado del terrible olor que transmiten los fumadores? Con solo un cigarrillo toda la ropa se impregna y el olor dura tanto, que al llegar a casa tu cuarto también huele a cigarrillo. Cuando dejé de fumar comencé a disfrutar el olor de mi perfume, incluso me hice algunas cremas y jabones aromáticos. Fue una de las principales recompensas que me ayudaron a dejar de fumar.
  • Adiós ansiedad. Ese frenesí de salir de la casa, restaurante u oficina solo por un cigarrillo se acabó. Fue liberador no abrir la ventanilla del auto para inhalar humo, ni salir con el trago a la terraza con el frío de la madrugada solo por unas bocanadas de veneno.
  • Otra de las cosas que me ayudaron a dejar de fumar fue que le dije adiós a la resequedad de mi garganta, a las constantes flemas y también a las mucosas resecas de todo mi cuerpo. Debo decir que esta fue una de las mejores recompensas de dejar de fumar.

Ver siempre lo bueno por encima de lo malo (que en esa época era no fumar) me ayudó a sobrellevar mi adición a la nicotina. Buscar las motivaciones que te ayuden a dejar de fumar es un reto que bien vale la pena.

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