Miedos que tenemos todas a la hora del parto, pero en realidad no son tan graves como pensábamos

La maternidad no es cómo pensábamos. Deja de lado todas las imágenes perfectas que hay en la televisión. Ojo, no estoy diciendo que sea un martirio o lo peor que te pasará en la vida. Más bien, hay que quitar todas esas máscaras que nos hacen ver todo de color rosa. La maternidad es grandiosa, sí, pero también tiene sus altibajos. Por ejemplo, mucho se habla sobre todo lo malo que hay a la hora del parto. Tan es así, que quisieras que fuera el único momento que no tuvieras que vivir.

“No, la epidural no, por favor”

Muchas mujeres que he conocido cuentan que la peor parte del parto es cuando les aplican la epidural. Aseguran que es doloroso, más que el propio pujido para sacar al bebé. Antes, cuando escuchaba esto recuerdo que me asustaba mucho. Sin embargo, al momento en que me la pusieron a mí, comprobé que no era tan drástico como lo decían. Más bien creo que me decían eso para espantarme y ¿qué crees?, no funcionó. Aún así decidí tener un bebé, ja, ja, ja.

“Bendito tacto”

Una de las cosas de las que no te puedes librar durante el embarazo es el tacto. En las últimas semanas es necesario para saber cuánta dilatación llevamos y si el bebé ya va a nacer. Para algunas mujeres resulta muy incómodo, mientras que otras ni siquiera se dan cuenta cuando sucede.

“Te va a ganar de la popó”

El parto no es cómo pensábamos, nada tiene que ver con lo que muestran en las películas. No se trata sólo de sudar un poco, de pujar y de ver cómo nace un bebé. No, en la realidad, la mayoría de mujeres que viven un parto natural experimentan la desagradable acción de defecar mientras pujan para que salga el bebé. Como a muchas de las mujeres que conozco les pasó, aseguraban que yo sería parte de la estadística. Bendición o no, yo tuve un parto por cesárea, por lo que jamás supe nada de pujidos y sorpresitas.

“Todos los doctores son unos méndigos”

Tener un bebé no es cómo pensábamos, pues podrías encontrarte con un buen médico, pero también con el peor. Tengo versiones de los dos casos, pues algunas de mis amigas contaron con médicos increíbles y muy humanos a la hora de dar a luz. En cambio, también hubo otras que la pasaron muy mal. Con médicos que les hablaban mal o les hacían comentarios inapropiados. Así que no, no todos son malos, pero tampoco todos son buenos.

“¡Auch! Dolor en la vagina”

Cuando un bebé nace por medio vaginal, debe hacerse una pequeña abertura para que pueda salir sin problema. No creas que esa pequeña abertura es algo tortuoso. Nada tiene que ver con la cesárea. Así que quien te diga que es lo peor, ¡nah!; sólo te está mintiendo. Simplemente, luego de que nace el bebé, la nueva mamá se puede parar y hacer cosas sin problema alguno.

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