Mi amiga tiene VIH, ¿cómo la ayudo?

Si tu amiga tiene VIH, será muy difícil ayudarla, pero no imposible. Generalmente las personas que son portadoras de este virus tienden a aislarse. Por ello es recomendable estar más presente que nunca y no permitir que se deprima o se sienta poca cosa. Seguramente tu amiga se siente culpable; procura hacerle ver que no es así, que es una situación fortuita. También debes tratar de hacerla sentir bien. De ser necesario, busca ayuda psicológica para ella. Sin embargo, existen algunos otros consejos básicos para ayudar.

Si tu amiga tiene VIH, platica con ella

Lo que más valora una persona enferma es tener largas conversaciones con sus seres queridos. Habla con ella y permítele que se desahogue contigo. Es indispensable que la dejes hablar todo lo que quiera. Piensa que se encuentra en una situación vulnerable. Pese a las posibilidades que nos ofrece el avance médico hoy en día, ella se está jugando la vida. Así que prepárate para escucharla, llorar con ella y tener mucho tacto en cómo le dices las cosas.

Anímala a mantener su vida social

Además de mostrarle afecto y proximidad, invita a tu amiga a salir de casa. Anímala a seguir con su vida social. Hazle ver que solo está enferma y no tiene por qué sentir vergüenza y apartarse de todo el mundo. Si ella no quiere ir a lugares concurridos como algún evento o fiesta, invítala a salir contigo nada más. Den un paseo en bicicleta, visiten a algún amigo en común o simplemente vayan de compras. Es importante que le hagas sentir que la vida sigue y que tiene que seguir haciendo las cosas que ama.

Apóyala en los trámites

Una persona enferma lo último que necesita es hacerse cargo de todos los trámites burocráticos en cuanto a citas de hospital y estudios. Ayúdala agendando sus citas, chequeos médicos, llenando formularios y también buscando otras alternativas. Bríndale un panorama amplio de posibilidades, que no se quede con una sola opinión médica. Por otra parte, aunque es un tema escabroso, si tu amiga está en fase terminal necesitará otro tipo de ayuda. Es difícil, pero asegúrate de llevar al día los preparativos relacionados con el día de su muerte; apóyala con lo referente a su testamento. Deben tener todo listo antes de que se cuestionen las capacidades mentales de la persona enferma. Por ello, elabora junto con ella un documento en el que se especifique qué tipo de atención médica necesitará al final de sus días. Asimismo, asegúrate de que los doctores cumplan sus deseos.

Este video te puede gustar