Láser genital: qué es y para qué sirve

Seguramente alguna vez escuchaste hablar del láser genital, ¿pero sabes qué es y para qué sirve? Bueno, acá te platico. Básicamente sirve para tratar la sequedad vaginal, el ardor, el dolor al orinar y durante el coito. Es decir, para todo, pues además ayuda a la incontinencia urinaria, rejuvenecimiento genital e incluso para tratar patologías como condilomas, verrugas o VPH. La mejor parte de este tratamiento es, sin duda, la mejoría que brinda en la calidad de la vida sexual.

¿Cómo funciona el láser genital?

Es muy sencillo, funciona con aplicación de calor, esto provoca que las paredes vaginales se contraigan de inmediato, favoreciendo de esta forma la producción de colágeno nuevo. Además, regenera el ya existente. Otro de los beneficios es el aumento de la vascularización sanguínea y la permeabilidad de las mucosas. Es decir, más que un rejuvenecimiento o una cirugía estética, se trata de una microcirugía que ayuda a la regeneración vulvovaginal. Además  no es dolorosa, aunque si es molesta. Se realiza de forma ambulatoria y sin anestesia. Con este tratamiento la vagina puede rejuvenecer hasta cinco años; sin embargo, no es permanente, ya que esta retoma su curso natural de envejecimiento.

¿Para que sirve esta microcirugía láser?

Además de lo que ya te mencioné, es un tratamiento eficaz contra la incontinencia urinaria, también sirve para recuperar la elasticidad de la vagina después del embarazo, para hacer más llevadera la menopausia e incluso para retirar verrugas ocasionadas por el VPH. Esta cirugía es muy recomendada, además, para corredoras y deportistas que sufren atrofia vaginal a causa del entrenamiento.

¿Dónde puede hacerse esta cirugía?

Es indispensable ponerse en manos de especialistas (ginecólogos), porque si es realizada por gente inexperta podría producir quemaduras, dolor y otras molestias. Antes de someterte a esta intervención es indispensable que te hagas un chequeo ginecológico para descartar patologías o infecciones del aparato genital. Además, se le recomienda a las pacientes tomar probióticos vaginales al menos 15 días antes de la operación. Esto para evitar el flujo vaginal como parte del desequilibrio que puede haber en la flora.

Aprovecha los beneficios que la tecnología le brinda a tu salud.

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