Infecciones vaginales cuando cambias de pareja sexual: ¿son normales?

Cuando presentas comezón, ardor, cambio en el flujo, dolor al orinar o durante el acto sexual tómalo en cuenta. Estas molestias pueden ser indicio de una infección vaginal. Las infecciones vaginales cuando cambias de pareja son comunes. No obstante, se presentan también sin que haya contacto sexual. En suma, son una monserga. Las infecciones vaginales afectan a mujeres de todas las edades. Así que si cambiaste de pareja y presentas síntomas de alerta, puede ser por varias razones. Aquí te digo qué hacer si presentas infecciones vaginales cuando cambias de pareja.

Tipos de infección

Las infecciones vaginales se definen por la invasión y multiplicación de hongos y bacterias en los tejidos de la vagina. De los tipos conocidos, el más común es candidiasis. Es ocasionada por el hongo Candida albicans y caracterizada por comezón, ardor y secreciones vaginales con mal olor, espesas y blancas. Esta no es considerada infección de transmisión sexual, aunque si tienes una, conviene que tu pareja reciba tratamiento de manera simultánea. La segunda más común es la Tricomoniasis vaginal y ésta sí es una ETS. Está asociada a una mala higiene o a hombres que se relacionan con mujeres con mala higiene o sexo servidoras.

Varios factores las causan

Dicho esto, las infecciones vaginales pueden ser provocadas por varios factores, no sólo por cambiar de pareja sexual. Lo que tienes que revisar es tanto tu higiene como la de tu pareja. Otro motivo puede ser que no estés lubricando correctamente. Tal vez ésta pareja te “prende” menos que la anterior y esto ocasiona que no lubriques de forma adecuada. Debido a esto, la vagina está más expuesta a infecciones. Cualquiera que sea el motivo, lo más importante es que uses condón para prevenir ésta y cualquier otro tipo de infección o ETS.

Una vagina limpia, es una vagina sana

Lo mejor que puedes hacer para prevenir infecciones es mantener tu zona íntima limpia y seca. La forma correcta de hacerlo es lavar la parte externa de la vagina todos los días con un jabón suave y luego enjuagarla y secarla bien. Ten cuidado con las duchas vaginales. Estas pueden alterar el equilibrio normal de organismos de la vagina, lo cual puede causar una infección, empeorar una que ya tienes o prolongarla. Y olvídate de jabones perfumados, tampones aromatizados o desodorantes vaginales en aerosol. Estos contienen demasiados químicos que sólo alteran el pH de tu zona íntima.

Este video te puede gustar