10 formas en que tu cuerpo de pide que dejes el estrés

El único estilo de vida que no implica estrés es encerrada en una mansión en el bosque practicando yoga frente a un lago. Sin embargo, como no vivimos así es seguro que tenemos estrés en nuestra vida. Un poco de tensión es completamente normal, tu cuerpo está listo para manejarlo y en algunas funciones hasta lo necesita. Sin embargo, en exceso daña muchísimo a tu organismo y de manera apenas perceptible. Así que presta atención a estas señales con las que tu cuerpo te pide que dejes el estrés.

Piel irritada

Este síntoma comienza con comezón y erupciones en la piel, quizás hasta tengas algunas zonas resecas pero puede derivar en una neurodermatitis. Si no dejas el estrés y hasta aumentas los niveles, puede que sufras dishidrosis. Esta es una afección cutánea que genera ronchas en varias partes del cuerpo y ampollas en palmas de las manos y plantas de los pies.

Retraso en tu periodo

Tus funciones hormonales se ven profundamente afectadas por el estrés. A veces es tanto, que aunque sientas las típicas molestias del síndrome premenstrual tu periodo simplemente no llega por uno o hasta dos meses.

Pérdida de cabello

Es horrible esto. Tanto mantenimiento que le damos a nuestra melena como para que se caiga. Además es de lo más incómodo andar dejando “regalitos” por todas partes donde pasas como si estuvieras mudando de cabello. Sin embargo, es fácil solucionarlo con una buena alimentación y vitamina E.

Dolor de cabeza

A veces es tanto nuestro estrés que comenzamos a tensar los músculos de la cabeza y terminamos con un dolor de cabeza insoportable. Considéralo un grito de auxilio de parte de tu cuerpo pidiéndote que pares y tomes un tiempo para cuidar de ti.

Te zumban los oídos

Las personas que se la viven preocupados generan más estrés y son más propensas a padecer tinnitus, que es el nombre del padecimiento en que te zumban los oídos.

Aumento de peso

Cuando tenemos mucho estrés tendemos a comernos nuestras emociones. Además tu cuerpo te comenzará a pedir más azúcar para mantenerse en estado de alerta. Muchas veces terminarás reflejando tu ansiedad en un antojo o hambre y es casi seguro que no consumirás comida saludable.

Malestar estomacal

Bien dicen que el estómago es el segundo cerebro. Nuestro sistema gastrointestinal está lleno de terminaciones nerviosas que le permiten funcionar. Demasiado estrés puede afectar su funcionamiento de varias maneras. Puedes comenzar a producir demasiado ácido y sufrir gastritis, colitis o hasta episodios de diarrea mínimo dos veces por semana. También puedes pasar días sufriendo de malestar estomacal como reflejo de tus emociones.

Dolor de espalda

El estrés obviamente provoca que tus músculos se contraigan, especialmente los de la espalda y los hombros. Puede solucionarse fácilmente con un buen masaje o una rutina de estiramiento de la espalda. Sin embargo, no tardarás en volver a lastimarte así que mejor escucha a tu cuerpo que te pide que dejes el estrés.

Acné

Cuando estás vuelta loca de ansiedad, tus hormonas pueden tener un desequilibrio muy fuerte, causando que te salgan muchísimos granitos. Si no quieres volver a tener la piel de tu pubertad haz un esfuerzo por reducir la tensión.

Dolor de articulaciones

Cuando generas estrés, tu cuerpo comienzas a consumir la vitamina B que tienes. Y cuando lo niveles de vitamina B son muy bajos, tus articulaciones son las que sufren. Tenemos muchísimas articulaciones por todo el cuerpo así que ya te imaginarás lo doloroso y achacoso que puede ser.

¿Cómo dejas el estrés y cuidas tu cuerpo?

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