Cómo evitar caer en el círculo vicioso cuando estás a dieta

Hablemos del círculo vicioso y detonante que tenemos cuando estamos a dieta. Me refiero a las cosas que hacemos para sabotear nuestro propósito de bajar de peso. Sucede que muchas veces, aunque lo decretemos, en realidad no estamos dispuestas a bajar de peso.

¿De verdad quieres estar delgada?

Claro que muchas chicas afirman que les gustaría estar delgadas o en forma, o marcdas, o hacer más ejercicio, etc. Sin embargo, sus acciones más allá de faltar a la dieta dicen mucho sobre lo que oculta su falta de decisión y su peso actual. Sin embargo, ¿cuántas veces no te has encontrado diciendo: “Sí estuviera flaca compraría prendas más bonitas”? O: “Cuando baje de peso ahora voy a arreglarme”. También: “Cuando tenga condición física, obvio, me meto al gym“. Lo que pasa después es ineludible. No sigues la dieta, no bajas de peso y por ende tu mente comienza a decir: “Cómo no estoy flaca, ¿para qué me compro ropa?”. O: “No vale la pena que me maquille hoy, al final ya me veo horrible”. Este es el espantoso círculo vicioso.

¿Cómo acabamos con el círculo vicioso?

Primero que nada es importante que reconozcas por qué te has descuidado, si es tu caso. Algunas veces, aunque decimos querer bajar de peso en realidad no es cierto, lo hacemos inconscientemente. Muchas chicas, sin querer, se dan atracones de comida cuando tienen problemas con el novio. No porque quieran engordar, sino porque es la forma de comerse el problema del que no quieren hablar. La relación que tenemos con la comida es sumamente emocional. Así que para salir del círculo vicioso en el que te ves envuelta es necesario que identifiques por qué comes de más.

Pon manos a la obra

Todas queremos enflacar por algunas razones: lucir sexy, sentirte mejor, por verte diferente. Pues bien, para lograrlo comienza a tratarte como si te sintieras bien, admite que eres sexy, arréglate, busca la felicidad, etc… Actúa como si ya hubieras conseguido tu objetivo, esto te va a incentivar a seguir la dieta que tú quieres o a entrar al gimnasio del que huyes desde hace meses.

Ánimo, el círculo vicioso es difícil de romper. Sin embargo, ser consciente de que estás en él es el primer paso para romperlo. Sé la mujer que quieres ser, ama tu cuerpo. No necesitas tener un cuerpo de modelo para ser feliz. Encuentra tu relación emocional con la comida y conviértete en la mujer que siempre has querido. 

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