Esto fue lo que aprendí durante la transformación de mi cuerpo

Decidí comenzar a transformar mi cuerpo después de que terminé una relación super tóxica. Mi cuerpo era simplemente un desastre. Después de meses de depresión, mucha pizza, helado y todo lo que me hiciera sentir bien (o sea, comida) estaba en el peso más alto que había tenido en toda mi vida. En fin, puse manos a la obra y comencé la transformación de mi cuerpo al cambiar muchos de mis hábitos.

Estaba bien con mi cuerpo y me encantaba hacer ejercicio, pero sentí que debía ser más delgada por la cantidad de ejercicio que hacía en el gimnasio. Gracias a que mi trabajo está relacionado con el campo de salud y nutrición, conocía sobre dietas y algunos protocolos de ejercicio que ayudarían a lograr mis objetivos. Comencé este viaje pensando: “¡Qué más da unos kilos más o unos menos!”. El día de hoy ya no solo trabajo como escritora de salud. De hecho, me convertí en una instructora personal certificada. Finalmente tengo el cuerpo que quería y ¿la mejor parte? Estoy segura de que puedo mantenerlo. Esto es lo que aprendí durante esos 20 meses, además de cómo realmente cambié mi cuerpo después de años de intentos y fracasos.

El secreto es… que no hay secreto

Seguramente odias escuchar esto, pero es 100% real. Traté de acoplarme a muchas modas con tal de mantener mi peso en años pasados. Fue así como dejé los lácteos, practiqué crossfit, baile y cardio todos los días. Incluso pensé en hacer medio maratón. ¿Pastillas? Las tome todas: de magnesio, creatina, suplementos alimenticios y un par de píldoras milagro para ayudarme mientras corría. No había una sola cosa que me ayudara a cambiar mi cuerpo. En cambio, fue la combinación de muchos cambios pequeños de dieta, acondicionamiento físico y estilo de vida que hice.

Muchas veces hacer más ejercicio no es la mejor de las respuestas

Cuando comencé el cambio ya hacía ejercicio. Entrenaba entre cinco y seis veces por semana. Hacer ejercicio con tanta frecuencia me hizo sentir que estaba quemando millones de calorías. Al terminar comía en exceso gracias a que mi apetito había aumentado. Si bien este no es el caso de todas, muchas personas encuentran que los ejercicios cardiovasculares aumentan el hambre. Es horripilante porque esto hace que sea más difícil alcanzar los objetivos de nutrición, y esa fue definitivamente mi experiencia. Además, ejercitarte muy intensamente sin descansar lo suficiente puede llevar a un entrenamiento excesivo, lo que puede dificultar la pérdida de peso. Mirando hacia atrás, tengo la sospecha de que la fatiga y la dificultad para perder peso que estaba experimentando hace un par de años se debió en parte al sobreentrenamiento. Ahora, hago un máximo de tres a cuatro días por semana. Me permito descansar mucho entre entrenamientos, lo que significa que trabajo más duro durante el tiempo que paso en el gimnasio.

Simplemente no puedes ignorar tu dieta

Durante años, evité la cruda verdad. Pensaba que el ejercicio por sí solo no me llevaría a donde quería estar. Creía que si realizaba crossfitting todos los días podía comer lo que quisiera, ¿no? Errr, mal. Para bajar de peso necesitas estar en un déficit calórico. En otras palabras, comer menos de lo que estás quemando. Aunque me levantaba a hacer mis entrenamientos HIIT, no dejaba esas cuatro copas de vino, los antojos entre comidas y la pizza del fin de semana. Mis esfuerzos se iban al diablo. Una vez que comencé a rastrear mis comidas y a controlar mi ingesta de calorías, comencé a ver los resultados que buscaba.

Tomar fotos del antes y después parece tonto, pero lo agradeces después

Me sentí un tanto incómoda al tomar la primera foto, conforme pasaron los meses y mi cuerpo fue cambiando también cambió mi semblante, mi postura y hasta la forma en la que vestía. Bajar de peso no solo te ayuda a mejorar tu salud, te cambia el chip mental que traes.  Mi progreso fue lento y sostenible. Las fotos no son el progreso ni el fin del progreso, pero como puedes ver, pueden ser una herramienta muy útil.

El cuerpo perfecto no aumenta tu amor propio ni la forma en la que te ves a ti misma

Lo siento. Seguramente algunas chicas dirán todo lo contrario; sin embargo, bajar de peso no siempre quita los defectos físicos y emocionales que tienes de vez en cuando. Hacer ejercicio y bajar de peso no te va a hacer feliz mágicamente. Si no estás totalmente feliz con tu cuerpo, puede ser difícil encontrar algo que te guste. En este viaje me di cuenta de la fuerza de voluntad que puedo tener, esta transformación me ayudó a agradecer lo que ya tenía.

La transformación de mi cuerpo ha sido de las experiencias más drásticas que he tenido en mi vida. Cambió la forma en la que vivo y sé que para mantener este cuerpo debo seguir con los hábitos que adquirí.

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