Si estás considerando ir al gimnasio, esto es lo que no debes hacer antes de que esto pase

¿Estás pensando en ir al gimnasio? ¡Pues es la mejor decisión que has tenido! Sin embargo, existen cierto cuidados especiales que debes tener antes de ir. Se trata de ciertos hábitos que te harán la vida más sencilla. Al hacerlos (o dejar de hacerlos, según) te sentirás cómoda y con más energía, por tanto, rendirás más en tu rutina y a largo plazo verás mejores resultados.

No elegir el atuendo adecuado para ir al gimnasio

En incontables ocasiones he visto personas que utilizan jeans para ir al gimnasio. Eso está mal de muchas formas. Para empezar, no tienes la comodidad suficiente ni tampoco la flexibilidad para realizar los ejercicios. Por ello es necesario que consigas unos pants de algodón y una playera o blusa ligera de la misma tela. De esa forma tu cuerpo podrá transpirar y tendrás libertad de movimiento.

Descuidar tu higiene

Debes bañarte antes y después de ir al gimnasio. Además, debes llevar una toalla, sandalias para usar en la regadera y un par de calcetines extra. También debes tener al menos cuatro atuendos para el gimnasio. De esa forma no tendrás que repetirlos durante la semana. No olvides que estás en un espacio público y cerrado, por tanto, los olores impregnan el ambiente de forma penetrante. Si no quieres que eso se vuelva incómodo, mejor mantente lo más aseada posible.

No cambiar tu dieta

Antes de ir al gimnasio tienes que cambiar tus hábitos alimenticios, de esa forma, el cambio de actividades no te será pesado. En este sentido el ir al gimnasio exige mucha energía de tu parte.  Por tanto, si tu dieta está desbalanceada, podrías carecer de energía. Además, debemos recordar que tus músculos comenzarán a crecer, por lo que necesitan que consumas más proteínas.

 No tomar agua, pero sí refrescos o bebidas energizantes

Al practicar actividad física intensa durante mucho tiempo, nuestro cuerpo comienza a deshidratarse. Esto conlleva más consecuencias de las que nosotras creemos. En primera instancia comenzamos a rendir menos, pues nuestro cuerpo pierde su capacidad de oxigenación. Después, comenzamos a sentirnos cansadas y con dolor de cabeza, incluso podrías desmayarte. Por ello jamás olvides tu botella de agua antes, durante y después de ir al gimnasio.

¿Cuáles son los hábitos que pones en práctica antes de ir al gym?

Este video te puede gustar