Enfermedades en la placenta que podrían afectarte

Si bien el embarazo es una etapa de de felicidad y expectativas, también lo es de cambios corporales que conllevan cierto riesgo. En este sentido hay diversas enfermedades que pueden desarrollarse durante este periodo. La mayoría no son de un riesgo desmedido, sin embargo, sí necesitan ser atendidas con prontitud. Entre ellas se encuentran las alteraciones en la placenta, que de no ser tratadas ponen en riesgo el desarrollo del bebé.

Placenta previa

En este caso, la placenta se adhiere lentamente a las paredes uterinas, crece y obstruye el cérvix de manera completa. En consecuencia, el parto se hace más difícil pues puede alargarse más de lo debido. Así mismo, la placenta podría ahogar al pequeño debido a la presión que ejerce la placenta en el cérvix. Incluso, se corre el riesgo de sufrir una hemorragia. Al detectarse esta condición suele recomendarse reposo máximo para la embarazada y el parto se realiza por cesárea.

Placenta accreta

Como ves, las enfermedades en la placenta son muy riesgosas pues impiden la nutrición adecuada para el bebé. Además, alteran el proceso de parto mediante complicaciones antes, durante y después del mismo. En el caso de la placenta accreta, ésta se adhiere fuertemente al útero, pero no al  músculo. Esta condición puede hacer que la placenta se reviente y se presente sangrado. También adelanta el proceso de parto. Para evitarlo, el doctor debe retirar a placenta de manera manual.

 Placenta increta

En este caso la placenta se adhiere no sólo al útero sino al músculo en sí. Esta condición es muy peligrosa ya que puede adherirse a otro órganos como la vejiga. En consecuencia, al momento de desprenderse causa una hemorragia interna difícil de controlar. También podría romperse por sí sola, lo que precipita el proceso de parto con las complicaciones que esto implica. Por eso es necesario que acudas a tus citas sin falta. De esa forma tu médico te dará la mejor opción para tratar este problema.

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