Cómo empezar a hacer ejercicio si nunca antes lo habías hecho

De repente, toda esta moda de hacer ejercicio te ha latido y ahora tú también quieres hacerlo. Sin embargo, no puedes ir al gym y comenzar cualquier rutina de ejercicio. Si nunca antes lo habías hecho, las probabilidades de que te lesiones, te lastimes o te desgarres alguna articulación o que no te guste el ejercicio son muy altas. Y no, no estoy exagerando. En serio que el cuerpo paga las consecuencias del sedentarismo. Así que te quiero compartir algunos consejos para empezar a hacer ejercicio como debe ser.

No te fijes expectativas muy altas

Es la causa número uno que te lleva directo al fracaso en todos tus planes, incluido el ejercicio. Verás, cuando te fijas expectativas de unos dos años a unos dos meses ¡fracasarás! Esto destruirá tu autoestima al ver que eso que te propones no lo lograrás en el tiempo que deseas. Tener el cuerpo de una modelo de revista cuesta mucho esfuerzo y una dieta saludable. Ponte una expectativa más realista, como por ejemplo adaptarte al ejercicio y hacerlo durante un mes. Si has pasado el mes en que cumpliste con tus horarios del gimnasio y completaste a la rutina, entonces ya puedes pasar a la siguiente meta. Se empieza por lo pequeño para lograr algo grande.

Elige una rutina apta para principiantes

No quieras ir por la rutina intensa para lograr un abdomen perfecto en un mes, ¡eso no sucede! Acéptalo, eres una principiante en el mundo del ejercicio. Sea cual sea la zona que quieres trabajar debes empezar poco a poco. No te desesperes si no ves resultados inmediatos, después podrás subir de nivel. Recuerda que hay que empezar desde cero y no puedes ir rápidamente a un 10 si no has pasado por todos los números.

No sobreestimes tus capacidades

¿Te acuerdas cuando jugabas basquetbol en la escuela y eras muy buena? o ¿como le ganabas a todos en natación cuando eras niña? En fin, es normal que de niños practicáramos más el deporte que ahora de adultas. Mira, no tienes las mismas capacidades que tenías hace muchos años pues tu cuerpo se ha adaptado al sedentarismo. Así que no pienses en “si antes no me cansaba menos ahora” porque no es verdad.

Tranquila, no hay prisas

Las prisas te llevan a la frustración porque quieres todo ¡ya! No, mijita, para mantener un cuerpo sano se necesita tiempo y no se puede si no eres paciente. No hay prisa para sentirte mejor contigo misma ni con tu peso, llévalo con calma. Por ejemplo: ¿cuántas veces no has intentado la dieta y siempre terminas dejándola porque en una semana no viste diferencia?

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