Dile adiós a la ansiedad por comer

El hambre es una respuesta natural del cuerpo humano y debe ser atendida para cubrir una de sus necesidades básicas. Sin embargo, podrías tener ansiedad por comer y confundirlo con esta sensación. Lo malo es que si no sabes distinguir la ansiedad del hambre y controlarla, podrías tener problemas de salud.

Cómo evitar la ansiedad por comer

La ansiedad por comer es un problema psicológico que se desencadena por estrés, preocupación o aburrimiento. Seguramente te has percatado de que cuando pasas mucho tiempo sentada, de repente te dan unas ganas inmensas de ir a buscar algo a la cocina o a la tiendita. Realmente no tenías hambre, pero el aburrimiento pudo contigo. Cuando estás en el trabajo y pasas mucho tiempo frente al monitor y bajas o sales a buscar algo, terminas comiendo frituras. El estrés te domina y tratas de controlarlo de esta manera.

Hambre psicológica

Este problema hace que ingieras más cantidad de alimentos a deshoras y sin medida alguna. En muchos casos, el estómago está tranquilo y saciado, realmente no necesita más alimento. No obstante, las circunstancias hacen que, sin que haya una necesidad fisiológica, se cubra una psicológica. La cuestión con los ataques de hambre por ansiedad, es que se busca satisfacerlos con alimentos poco saludables. Cuando aprendemos a controlar y reconocer las señales de nuestro  cuerpo calmamos la necesidad psicológica.

¿Qué hacer?

  • Ejercicio. Mantienes tu mente ocupada y es una opción muy saludable que libera el estrés.
  • Tomar agua. Cuando sientas hambre, toma dos vasos con agua. Si así se sacia tu cuerpo, realmente no era hambre. En caso de que sigas con hambre, elige algo sano, como una ensalada o comida completa.
  • Mastica. En vez de comer fritangas, como papas fritas o comida chatarra, opta por una manzana, apio o zanahoria.
  • Lee. Mantendrás tu mente ocupada y te olvidas de la ansiedad.

¡Con estos consejos olvídate de la ansiedad por comer!

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