Despertar a las 5:00 a. m. todos los días sí cambia tu día, de hecho

¿Te he comentado ya que soy Tauro? Pues lo soy, y como una buena chica Tauro amo con locura y pasión estar en mi cama. De hecho, si por mí fuera no saldría de ella en todo el día. Lamentablemente, la vida real fuera de mis colchas y mis muchos cojines me exigen salir a como dé lugar de ella. Por otra parte, últimamente estuve sintiendo que el día no me rendía cómo debería y por ello tomé este reto: despertar a las 5 :00 a. m. durante 7 días y ver qué diferencia hace en mí día a día. Después de leer esto, quizá te animes a tomarlo.

¡A despertar, dormilona! – Día 1

Ok, lo voy a decir: el primer día fue el más difícil para despertarme a esa hora. Aunque quise hacerlo sin trampa, terminé saliendo de la cama 20 minutos después de lo que debía. Pero bueno, no estuvo tan mal para ser el ¡DÍA 1! Quizás no desperté tan a tiempo porque me había desvelado trabajando la noche anterior y, por lo que sé, necesitas siete horas mínimo de sueño a diario. Comencé mi día de forma diferente. Desayuné… ¡Sí, a las 5:40 a. m! (No estuvo mal). Después decidí salir a caminar con mi mascota al parque con la excusa de ver el amanecer. Fue realmente un buen comienzo del día. Además, pensé: “sería genial si viviera en la playa”. ¿Se imaginan el amanecer? ¡Puff!

¡Puff, energía al mil! – Día 2

La noche anterior me dormí a las 11 p. m., por lo que desperté más rápido que el día anterior. Debo confesar que puse más de 5 alarmas y dejé mi celular lo más lejos posible. Esta vez decidí salir al gimnasio a las 5 a. m. Así que me vestí, tomé un poco de agua y me fui en ayunas a hacer ejercicio. Tomé esta extraña decisión porque hace poco leí que las personas que hacen mucho ejercicio por la mañana en ayunas queman más grasa, así que quise ver cómo se sentía. ¿Resultó? Sería imposible saberlo, pero no me sentí débil ni nada. Mi día fue extraordinario, hacer ejercicio por la mañana es como ingerir una cápsula de energía ilimitada.

Ok, no está tan mal… Día 3

Me encantó cómo me sentí con tanta energía la mañana anterior, así que esta vez decidí comenzar con una sesión de cardio en casa. Salté la cuerda por unos 30 minutos y después relajé mi cuerpo con una sesión de 15 minutos de yoga. Ahh… Claro, salir de la cama siguió siendo un conflicto, no me encantan las alarmas. En fin. Desayuné y fui a trabajar, Me sentí activa, mucho más feliz e incluso me dio tiempo de maquillarme, cosa que no hago tan frecuentemente.

¡Voy a acabar con el mundo! – Día 4

Jueves 5 a. m… Esta vez personalicé mi alarma con una canción de mi agrado. Debo decir que fue mucho mejor que una alarma. Así que desperté con una buena taza de café y un desayuno ligero. Luego, decidí llevar a mi mascota a correr un poco más lejos de lo acostumbrado y subir una colina que hay por mi casa para ver el amanecer. Después, regrese a casa y me dispuse a trabajar y a completar mis pendientes. Acabé tan rápido de hacer mis actividades este día, que me di el lujo de ver a mis amigas por la tarde-noche para cenar.

Quizá desvelarte no sea tan buena idea… Día 5

Ok, ya es viernes y el cuerpo lo sabe. Desperté sintiéndome super cansada. Prácticamente rodé por mi cama hasta caer de ella porque si no, no lo hubiera logrado. Me desvelé un poco la noche anterior con mis amigas y creo que no fue tan buena idea. A pesar de ello desperté, tomé una enorme taza de café y cómo estaba cansada y desvelada decidí hacer un poco de yoga para activarme. Después, se me antojó ver una película romántica para empezar mi día mientras desayunaba. Mientras veía la película hice mi comida, desayuno y bueno algunos pendientes. Tuve un día productivo y amé acabar temprano para ir al gimnasio y descansar un poco más de lo normal.

Ok, fin de semana: “¡quiero mi cama!” – Día 6

Me encanta aprender cosas nuevas, así que los sábados por lo general voy a clases de lo que sea. Desperté mucho más descansada porque me fui a dormir a las 10 p. m. Se sintió super extraño, pero creo que fue la mejor idea del mundo, porque al despertar fui al gimnasio, y regresé como una bomba de energía. Fui a clases, regresé y tuve un día super largo en el que pude continuar con algunos proyectos caseros que estaban sin terminar.

Probablemente me acostumbre a esto… Día 7

Sinceramente este día no lo logré… Pero compréndeme: era ¡DOMINGO! Salí de la cama como a eso de las 7 de la mañana porque mi cuerpo ya no podía permanecer en ella, así que me fui a correr con mi can. En lo que a mí respecta, este ha sido uno de los retos más difíciles que he hecho; sin embargo, me sentí de maravilla. A mi parecer, el fin de semana despertar tarde es sagrado… por lo menos para mí. Solo cambiaría eso a esta nueva rutina.

En conclusión, despertar a las 5 de la mañana es un gran twist a tu día a día, la realidad es que sí te vuelves más productiva. Además, es un excelente hábito con el que obtienes muchos beneficios. Yo que tú me atrevería a probarlo y, si lo haces, por favor ¡cuéntamelo todo!

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