Deje de tomar café por dos meses y no me puedo creer los resultados

Si quieres leer mi experiencia es porque quizás al igual que yo por casi 15 años, consideramos el café como uno de los grandes motores de vida. Yo era una de esas personas que se irritaba si no tení mi taza de café por la mañana. Decidí terminar con el café cuando comencé a tomar más de 5 tazas al día. Comprendí que al igual que el cigarro o el alcohol, era una sustancia que no le hacía tanto bien a mi cuerpo como yo creía.

 

El café: ¿bueno o malo para la salud?

Hay muchas investigaciones alrededor del café, aún no está del todo claro si es beneficioso o perjudicial para la salud. En realidad encontré desde artículos en los que santifican al café como una bebida mágica llena de antioxidantes, hasta estudios médicos que dicen que es una sustancia que no necesariamente le hacen bien a nuestro sistema nervioso, gástrico, etc… No obstante la cafeína es un estimulante que bloquea la función de un neurotransmisor inhibitorio, la adenosina, y aumenta la liberación de otros como la dopamina o la norepinefrina. Esto es lo que ayuda a que se te quite el cansancio, mejora tu estado de ánimo, tu tiempo de reacción y también es lo que te hace sentir alerta.

Pero… chan chan chan chan

Las mujeres que beben dos o más tazas de café diarias son menos propensas a sufrir depresión, según un estudio.La cafeína afecta el sueño, de hecho no es recomendable beber café al menos 6 horas antes de ir a la cama. Esta bebida influye gravemente en la ansiedad, nerviosismo, etc… Cada persona tiene u diferente rango de tolerancia ante la cafeína, esto tiene mucho que ver con genética.  Y en efecto reducir la cantidad de café que consumes al día te puede hacer sentir en abstinencia.

Estoy dispuesta a hacer frente a mi adicción

Antes de dejar mi elixir de todos los días investigue con qué podía sustituirlo. Encontre a mi nuevo mejor amigo el matcha, el té de jengibre y simplemente el agua caliente con dos gotas de limón y un cuarto de cucharada de miel. Se que para muchos es una tontería ya que al final, cada taza de té contiene igualmente cafeína. Sin embargo opte por tomar té que no la contiene. Así empezó mi experimento un Lunes por la mañana. El domingo había consumido mi última dosis de café y ya por la mañana estaba optimista, pensé que no tendría ningún problema.

La abstinencia

Lo creas o no el café te produce una dependencia, es igual que el alcohol. Saltarte la dosis de la cafeína puede provocar fatiga disminución en el flujo sanguïneo, ansiedad, irritabilidad, dolor muscular , náuseas y depresión. Los primeros días no me sentí tan mal, la verdad es que trate de ser positiva, el ejercicio me ayudo muchisimo a pasar este trago amargo. No obstante conforme pasaron los días las náuseas y el nerviosismo se hicieron notar, tuve que optar por meditar hasta 3 veces al día para controlar mis impulsos. Estar en abstinencia es mucho más duro de lo que parece. Con algo tan absurdo como el café, no puedo ni imaginar lo que sienten los alcohólicos ni mucho menos los drogadictos.

Pasaron 3 semanas

Deje de tomar café por 3 semanas con mucho éxito, aunque todavía me ponía de malas al olerlo en la oficina o en la mañana mientras pasaba al lado de los restaurantes. Durante este lapso de tiempo me di cuenta que el café era mi fiel acompañante en la cama para leer, para convivir con la gente de la oficina he incluso para entablar conversaciones con extraños. No obstante los resultados de la vida sin cafeína eran bastante impresionantes. Al tocar la almohada quedaba dormida en menos de 5 minutos, claro a menos de que tuviera algo de ansiedad. Además el olor de mi boca mejoró muchísimo, por si no lo has notado las personas que sufrimos de gastritis y tomamos café solemos tener mal aliento. Mi gastritis mejoró tremendamente, le dije adios a mis pastillas por un muy buen rato.

El resto de los dos meses pasó con regularidad, me reconcilie con la cafeína y le tuve más respeto. Después de esos dos meses decidí tomar de vez en cuando un café , sobretodo por las mañanas. Esto sin que cayera nuevamente en los excesos. Sinceramente al trabajar tomar café era para mi lo más delicioso, pero es solo una idea arraigada. Finalmente en este mundo hay pocas cosas a las que debamos arraigarnos y el café no tendría que ser una de ellas, al igual que el alcohol o cualquier otro tipo de droga.

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