Decirle o no a tus papás que tienes una ETS…

Cuando te diagnostican una enfermedad de transmisión sexual (ETS) es muy posible que te encuentres confundida. “¿Cómo pasó?”. “¿Por qué a mí si soy una buena persona?” son algunas de las preguntas que pueden aparecer en tu mente. Sin embargo, si tienes una ETS lo mejor es que recibas el apoyo de la personas que te aman y que sabes que no te juzgarán. Contarle a tus papás depende de ti y si decides hacerlo, aquí te doy algunos consejos para que la experiencia no sea traumática.

Sé sincera

Llama a tus papás y diles que necesitas hablar con ello de algo muy importante. La reunión debe ser en un lugar tranquilo, nada de restaurantes, mejor que vaya a tu casa. Antes de que comiences la explicación, diles que decidiste contarles porque son importantes para ti y que en ese momento necesitas su apoyo más que nunca. Cuéntales que en los últimos días te habías sentido mal y que acudiste al doctor, y el diagnóstico fue que padeces una ETS. Estas noticias deben ser cara a cara, nunca por un mensaje de texto o llamada.

Paciencia

Quizá al principio tus papás, igual que tú, pasen por un momento de negación. “¿Por qué a mi hija?”. Tienes que ser paciente y compresiva, pues ellos también se sentirán enojados e impotentes. Explícales qué enfermedad es, cómo es el tratamiento y si es curable o no. Ofrece la mayor información posible para que ellos no se queden con ninguna duda.

Vergüenza

No te sientas avergonzada de sufrir una ETS. La manera cómo la hayas contraído ahora es lo menos importante porque ya la tienes. Lo mejor es enfocarte en tu tratamiento. Realiza actividades que te distraigan junto con tu familia. Si tu médico te lo autoriza busca un tratamiento alternativo. Trata de mantener la tranquilidad y llevar un estilo de vida lo más saludable posible.

Este video te puede gustar