Datos curiosos que tienes que saber de tus pezones

Tus pezones ayudan a alimentar a tu bebé. Además son un punto importante de placer, pero también existen algunas cosas que debes saber sobre ellos. Por ejemplo: algunas lesiones pueden llevarte a contraer cáncer de seno y otras enfermedades. Estos son algunos datos curiosos de tu pezones que debes conocer.

Es importante que prestes atención a esta parte tan sensible de tu cuerpo, pues pocas veces los analizamos para detectar cambios que pueden indicar problemas serios.

No son del mismo tamaño

Al igual que tus senos, los pezones normalmente no son idénticos entre sí. Tienen una ligera variación en cuanto al tamaño o la posición. En este sentido, es bueno que te examines frente a un espejo y comiences a conocer un poco más de tu anatomía. Por tanto, presta atención a los cambios de textura; en los posibles granitos que tenga la areola y, sobre todo, si uno de tus pezones se ve irritado o inflamado. Esta puede ser una señal para ir a ver al doctor. Si el cambio en tus pezones es el mismo es una buena señal. Sin embargo, si la molestia solo radica en uno debes tomar cartas en el asunto.

El color varía también

Los pezones son diferentes en cada mujer, pueden ser muy pequeños o tan grandes como la circunferencia de una taza de café. La areola puede ser mucho más oscura que el propio pezón. Hay pezones rosas y color café oscuro; depende de la piel de la mujer de la que se trate. Además el tamaño del pezón muchas veces no corresponde con el de la areola que suele ser amplia.

Los pequeños granitos en la areola tienen una función

Esos pequeños bultos se llaman Montgomery tubercles. Su función es secretar un poco de aceite durante el embarazo para lubricar la zona. Además, esta lubricación es antibacterial, para que tu bebé no corra ningún riesgo al ser amamantado. Algunas mujeres solo tienen unos cuantos, pero otras tienen una gran cantidad de estos. Cuando llegan a bloquearse es super importante acudir al médico.

El pelo en los pezones es super natural

Nada de qué preocuparse, no eres la única que los tiene. De hecho, es normal tener algunos vellos en esta parte de tu cuerpo. Si estás preocupada por la cantidad, puedes depilarte con pinzas o cera. No es muy recomendable que rasures esta parte de tu cuerpo ya que los posibles cortes pueden conducir a infecciones.

Los piercings en esta parte de tu cuerpo son riesgosos

Está de moda colocarse piercings. Mientras las celebridades las usen, muchas chicas se verán tentadas a intentar esta tendencia. No obstante, perforar esta delicada parte de tu cuerpo puede provocarte una grave infección o, peor aún, puede romper uno de los ductos de leche que podrías usar más tarde para amamantar.

La piel reseca e irritación

 

 

Es algo super común en las mujeres que están amamantando o bien que hacen mucho ejercicio. Las condiciones climáticas también pueden ser una posible causa de que tus pezones estén resecos y quebradizos. Con un poco de crema o aceite podrán recuperar su textura original. Si notas que la resequedad no cesa, acude a tu doctor, pues esto también puede ser un síntoma de cáncer de seno.

La inflamación en tus pezones es una alerta roja

Si uno o ambos pezones se encuentran rojos e inflamados y tienen una temperatura más alta de la normal, debes correr a ver a tu doctor. Tranquila, aunque este puede ser síntoma de un cáncer agresivo, la mayoría de los casos se trata de un bloqueo en los ductos de leche. Esta condición se alivia rápidamente con antibióticos.

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