Cosas que sólo las que hemos hecho dieta, comprendemos

Las que hemos hecho dieta, de verdad que hemos pasado momentos complicados. La verdad no entiendo cómo viven las mujeres que se la pasan con una dieta super rigurosa. Estoy consciente de que es necesario un estilo de vida saludable, pero también hay veces en las que se vale probar un delicioso pozole o una rebanada de pizza. Además, nadie dijo que comer bien significara matarse de hambre.

Cualquier remedio efectivo, ¡venga!

Al hablar de remedios, no me refiero a las dietas milagro. Más bien, a todas esas formas que te ayudan a no caer en la tentación. Por ejemplo, usar un casco de americano para que tu boca se mantenga protegida. Evitar pasar por los locales en donde venden esa comida que desprende olores que hacen que te chille el estómago. También hacerte un licuado de puros cereales y engañar un poco a la mente para que no te pida una deliciosa malteada. Es algo bastante complicado.

Adiós cerveza

Parte de la lucha para tener un cuerpo escultural, es dejar de tomar bebida que te inflaman. La cerveza es una de las que debemos dejar a la de ya. También entra en la lista el refresco, pero en mi caso, no me gusta. Así que debo reconocer que sí me duele mucho tener que alejarme de la cerveza para poder controlar mi peso.

Te conformas con oler la comida deliciosa

Una de las cosas que son duda hemos hecho las que hemos hecho dieta, es sufrir por todos los deliciosos olores que llegan a nuestro alrededor. El olor de una rica sopa casera, de unos deliciosos chilaquiles o de un plato de mole con arroz. Comer pura lechuga o carne cocida para evitar tanta grasa puede ser un verdadero martirio, si a tu lado tienes tantas delicias que no puedes probar.

Día 1 de gym, vamos con todo

Debo reconocer que cuando me puse a dieta, juré qu tendría la mejor actitud para lograr mi cometido. Ya sabes, fui a comprar todo lo que necesitaba para ir al gym y estaba muy entusiasmada. Sí, el primer día llegué con todo a hacer ejercicio, pero conforme fue pasando la semana, lo único que quería era regresar a mi camita a dormir un poco más. Si hago ejercicio, pero las rutinas que me habían puesto parecían el fin del mundo. Así que…

Al final, te resignas porque amas la comida

Decidí tener una dieta menos estricta, para poder seguir disfrutando de todos los deliciosos platillos. La comida es una de mis pasiones y me quedó claro que estando a dieta, no podría seguir saboreando todo lo que mi madre prepara con sabor celestial.

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