Cosas graciosas que me pasaron cuando me llego la regla

Quizás a muchas chicas les explicaron lo que era la menstruación o la regla antes de que la tuvieran. Pero yo no fuí una de ellas, crecí en una casa donde apenas se mencionaba la palabra sexualidad. Además la palabra pene y vagina siguen siendo malas palabras. Desafortunadamente se que no soy a la única a la que le paso. No obstante, en el proceso de averiguar qué demonios era la regla, me pasaron cosas muy graciosas. Cuando me llego la regla…

Sin información ni idea

Recuerdo que alguna vez cuando tenía unos 8 años, vi como mi prima tenía una gran mancha de sangre en el vestido. Estábamos en una fiesta familiar, yo me asuste de muerte. Era una mancha bastante pronunciada, pero mi tía que estaba cerca me dijo que mi prima se había sentado en la salsa de tomate. A continuación mis primos más chicos y yo nos reíamos de ella pensando que se había sentado en su hot dog. Bendita inocencia, años más tarde me di cuenta porque a mi prima no le hizo nada de gracia el comentario.

Las películas “no aptas para niños”

Mis padres tenían una lista de películas que ni mi hermano ni yo podíamos ver. Una de ellas era el titanic, amores perros, etc… Dentro de esa lista estaba la película de la laguna azul. Para desgracia de mis padres, resulta que un día que nos dejaron con mi abuelita yo me subí a ver la tele en el cuarto de mis papas. Estaban pasando justo esa película que a mi me había llamado tanto la atención. Así que me dispuse a verla. Después de verla me quede con un montón de dudas, porque la verdad no entendí muy bien toda la trama. Pero como buena niña, a la hora de la comida olvide por completo la película. No obstante me quede varias noches pensando qué era lo que le había pasado al chico y porque su “hermana” se había burlado de él. Con esa película me di cuenta que los hombres tenían pene y las mujeres vagina.

Un año más tarde

Me dieron la primera clase de ciencias naturales en inglés, donde nos enseñaron las partes de todo nuestro cuerpo. La confusión vino cuando nos enseñaron el proceso de embarazo de una mujer, porque ninguna maestra nos indico lo que pasaba previamente a estar embarazada. De repente pasamos del cuerpo humano a conocer un feto. Sin saber como se había implantado en la mujer. Sinceramente en esa época no recuerdo qué fue lo que pensé, pero vaya que tenía un montón de ideas extrañas de como se implantaba un bebé. Porque había visto la película de alien.

El día que le bajo a mi mejor amiga

Tenía 10 años, mi amiga salió muy contenta del baño diciéndome que ya no era una niña. Me dijoq ue a partir de ese día ya era una mujer y que pronto le saldrían los pechos y todas esas cosas que tenían las niñas grandes. Yo estaba claramente muy confundida, pero ella me explico sin pena alguna que las mujeres sangramos y que a partir de ese día nos convertimos en mujeres. Durante esa noche no dormí para nada, estaba muy asustada. Yo no quería convertirme en mujer, mucho menos si iba a tener que hacer todo lo que hacía mi mamá( barrer, planchar, cocinar, sacar al perro) Yo solo podía pensar en que quería seguir jugando con mis juguetes.

Ahh por cierto y dura 7 días

Al día siguiente le pregunté a mi amiga qué se sentía y si le dolía. Ella me contó con lujo de detalles todo lo que su mamá le había dicho. Pero la parte que más me resonó en la cabeza, fue que duraba 7 días. Ese mismo día nos dieron la primera clase acerca de menstruación, las maestras decidieron dividirnos entre niñas y niños. Se nos explicó en salones diferentes, para que las niñas nos sintiéramos “más agusto”. Fué un día terrible para mi, llegue a casa enojada y le dije a mi mamá que yo no quería ser mujer. Ella trato de ser amorosa y me explico que no podía evitar que pasará. Estaba enojada, pensé que iba a tener que dejar mis muñecas, mi natación, gimnasia y todo durante 7 horribles días. Afortunadamente mi mamá con su nula experiencia en darme educación sexual logró tranquilizarme diciéndome que solo me duraría 4 días máximo y que a ella nunca le habían dado colicos ni nada de esas cosas.

Por fin llegó

Después de todo mi drama de no querer ser mujer, me di cuenta que casi todas mis compañeritas ya habían tenido su primer periodo. Todas se juntaban para hablar al respecto y ahora excluían a las niñas que aún no lo habíamos tenido. Cosa de adolescentes diría yo. Fue en un campamento escolar, antes de meternos a la alberca que me bajó por primera vez. Cuando vi las primeras gotas de sangre en mis pantaletas, me quede pensando que no traía ni una toalla y que iba a tener que salir a buscar a la maestra. Pero eso no pasó, cuando salí le conté a mi amiga que me dio un tampón.

¿Cómo se pone esto?

Me dijo que no necesitaba toalla y que me pusiera el tampón. Solo que no me dio más instrucciones que esas, así que entre al baño y me puse el tampon en la braga y solo lo subí. Me queje en cuanto salí y le dije que era muy incómodo, fue ahí cuando estalló su risa y tuvo que acompañarme adentro del baño para decirme cómo se ponía. Lo logramos y pasamos un buen día en el campamento, aunque por mi mente rondaban muchísimas cosas. Ese día me quite como 6 tampones pensando que tenía que quitarmelos para ir al baño. 

A partir de ese día mi relación con la menstruación fue cambiando poco a poquito. Quizás la forma en la que me enteré no fue la más adecuada y hubiera amado que alguien me explicara mucho antes todas esas cosas. A ser mamá nadie nos enseña, no culpo a mi mamá ella hizo lo que se le enseñó en su casa. Pero esta vez, estoy segura de que yo voya cambiar un poco este patrón, para que mi hija conozca todo al respecto sin pasar por las locas ideas de un alien implantado en una mamá.

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