Conoce la diferencia entre una infección y una ETS

Confundir una infección vaginal con una enfermedad de transmisión sexual es fácil, sobre todo si no conoces los síntomas de estas. Aunque las infecciones no siempre se adquieren por tener sexo sin protección, lo cierto es que las probabilidades de contraer una ETS o una infección vaginal aumentan sin el uso del condón.

Infecciones

Las infecciones vaginales tienen diversas causas. La más frecuente es la proliferación de una bacteria. La infección más común es la clamidiasis, generada por la clamidia, que normalmente forma parte del pH de la vagina. Cuando esta sufre cambios o alteraciones hormonales puede aparecer una infección vaginal. Otra de las causas por las que surgen las infecciones es por contacto sexual (ya sea vagina o anal; o vaginal después de anal sin protección o sin haber cambiado el condón). Los síntomas generalmente son comezón, ardor, molestias al orinar, mal olor y secreciones con apariencia de queso cottage. Son fáciles de tratar siempre que acudas con tu ginecólogo. No representan mayor riesgo para la salud pero es preciso que tu pareja también siga tratamiento.

ETS

Las enfermedades de transmisión sexual se contagian por tener relaciones sexuales (obvio) sin protección con una persona infectada. La principal señal de alarma, en muchos los casos, es la aparición de un grano en la zona genital, que puede ser duro o blando. Generalmente desaparece días después del contagio, pero eso no quiere decir que la enfermedad se fue, solo permanece latente y te conviertes en portadora. Si presentas secreción inusual, sangrado, ardor, malestar general, inflamación de los ganglios y notas uno o más granos en tus genitales, acude de inmediato al ginecólogo, puedes tener una ETS.

Prevención

Aunque son fáciles de confundir, la mejor prevención para no contraer una ETS o una infección vaginal es el sexo seguro. Es decir, usar condón en todas tus relaciones y uno nuevo en cada contacto. Además, para prevenir una infección vaginal, conviene no usar productos que alteren el pH de tu vagina. Solo utiliza agua y jabón neutro, no te limpies de atrás hacia adelante y no mantengas sexo anal y vaginal al mismo tiempo. Si tienes sexo anal, debes pedirle a tu pareja que cambie el condón y que se lave para evitar que las bacterias del recto entren en tu vagina.

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