Conciliar el sueño cuando hace calor es complicado, ¡pero no imposible!

Hasta hace algún tiempo me era muy complicado conciliar el sueño en los meses de mucho calor. Esa sensación de humedad que hacía que las sábanas se pegaran a mí no era nada grata. Tampoco era cómodo tener que dormir con la ventana abierta y menos cuando aun así se sentía un calor sofocante. Pensaba que solo se trataba del clima, pero después comprendí que no. Había muchos otros factores que influían en aquello que yo sentía.

No dormir es bastante malo

Al principio no le di mucha importancia a la situación. Sin embargo, con el paso de los días soportar ese clima sofocante no era nada grato. Tanto sufría que había noches en las que me costaba mucho trabajo dormir. A la mañana siguiente me sentía molesta, con dolor de cabeza y decaída, pero jamás lo relacioné con el hecho de no dormir lo suficiente. Luego de varios días con molestias fui con mi doctora, quien después de preguntarme varias cosas referentes a mis hábitos, me dijo que todo se debía a que no estaba durmiendo de manera correcta.

El cuerpo lo resiente

Mi doctora me explicó que el cerebro necesita cierta temperatura para poder conciliar el sueño, de lo contrario podía sufrir algunas consecuencias. Cuando hace demasiado calor es normal que haya problema para dormir. Ella me dio ciertos consejos que hasta el día de hoy me han funcionado. Cabe señalar que también ha ayudado que el clima ha cambiado, aunque es un hecho que casi diario se siente mucho calor.

Qué tuve que hacer

Para empezar tuve que evitar ciertos alimentos o bebidas para que no estimularan de más mi cerebro. Lo que eliminé de mi dieta fue la comida picante, la cafeína, el alcohol y los dulces. Era mejor tomar líquidos refrescantes para que mi temperatura se mantuviera fresca. También era indispensable que mi habitación estuviera a una temperatura agradable. Abrir la ventana o prender un ventilador ayuda mucho. Un baño con agua fresca también funciona, pues la temperatura corporal se reduce tras el calor recibido durante el día.

No dejes que entre demasiado calor

A partir del mediodía los rayos UV aumentan y el calor también. Para evitar sentir más calor del debido, entendí que a partir de esa hora tenía que cerrar mis cortinas para que no entrara tanto sol a mi casa. Así habría una temperatura más agradable y no me costaría trabajo dormir. También descubrí que la mejor postura para conciliar el sueño es dando espacio a los brazos y las piernas. Eso ayuda a que el cuerpo esté más ventilado y el calor no aumente.

Quizá te parezcan consejos un poco extraños, pero créeme que funcionan.


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