Cómo se siente tener un detox total de tecnología durante una semana

¿Alguna vez te has dado cuenta de la cantidad de tiempo que pasas frente a la computadora o con el teléfono en la mano? Últimamente me percaté de la seria adicción que tengo a la tecnología. Antes solía levantarme a estirar mi mat de yoga y a empezar el día con una serie de posiciones. Tristemente, hace una semana lo primero que hacía era estirarme a ver mi celular… Por eso pensé que sería bueno hacer un detox total de tecnología durante una semana.

Es una completa plaga

La tecnología es maravillosa no digo que no. Sin embargo, da pie a un montón de hábitos que provocan ansiedad y te vuelven una persona ausente del mundo real. Apenas despierto con la melena hecha una maraña y veía Instagram, pues es una forma de despertar para mí. Ahora reconozco que esta red social es un escape para mí. Para darme cuenta de eso pasé una semana completa sin tecnología. ¿Por qué lo hice? Me encontraba en un momento de mucha frustración, bloqueo y enojo, por lo que decidí hacer un detox.

El detox

 

No estoy hablando de los odiosos jugos verdes y dejar de comer por una semana. Decidí tomar una semana para alejarme del mundo y ver qué pasaba. Pedí vacaciones, renté una habitación en un lugar apartado y comencé mi detox total de tecnología. Y créanme que no fue nada sencillo. Para empezar, hay muchas cosas que hago con el celular. Despertar es una de ellas, escuchar música, tomar fotos que me inspiran, organizar mis actividades y distraerme con podcast, audiolibros y cosas por el estilo. Así que no… El detox total de tecnología no fue nada sencillo y sí puedo decirlo así: el primer día fue toda una tortura.

Ventajas

Con el paso del tiempo comencé a acostumbrarme a estar incomunicada. En realidad, no hay tantas personas con las que yo converse todos los días. Dejar de lado el celular, la televisión, mi laptop etc. me hizo recordar mi propia existencia. Bajo esas reglas comencé a prestarme más atención, leí un libro completo, disfrute del silencio que hace tanto tiempo no apreciaba. Sin embargo, creo que lo que más me gustó de este reto fue el dejar de depender de la tecnología. Me di cuenta de que la ansiedad y la soledad a veces me hacía subir fotos al Instagram o a Facebook. Esto solo dejaba que mi soledad se notase, aunque automáticamente los likes y los comentarios me hacían sentir menos sola. En realidad, para eso son las redes sociales, una compañía imaginaria de personas que pueden estar a cientos de kilómetros de ti.

Desaparecer

Es una gran experiencia, no tienes que contestar mensajes ni eres molestada por nadie. Tampoco hay llamadas de trabajo a horas no laborales, ni mails a las 12 de la noche y menos notificaciones de personas a las que no quieres contestarles. Estar tan accesible a las demás personas es un mal que se ha vuelto necesario, te llena cada día de más y más ansiedad. Desaparecer del mundo fue en realidad maravilloso, dejar de lado la tecnología te ayuda a concentrarte más en tus propios pensamientos, alimentarte mejor, buscar la paz en tu interior. En un mundo sin tecnología no hay cientos de imágenes que ver cada día, incontables mensajes que contestar, toda esa contaminación tecnológica se acaba.

Finalmente, aunque sé que es un mal necesario, es super recomendable disfrutar de, por lo menos, tres días sin ella. Verás como tu cuerpo reacciona mejor y el estrés con el que cargas día a día disminuye radicalmente.

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