Cómo estimular tu zona íntima para sentir mucho placer

Todas buscamos sentir mucho placer y recurrimos a diferentes posiciones para lograrlo. Además, sabemos que estimulando zonas específicas del cuerpo, logramos los famosos orgasmos (anal, vaginal, de clítoris, etc.). En esta ocasión hemos decidido enfocarnos en el orgasmo cervical, pues aunque parezca extraño, sí es posible que en esa zona se experimenten sensaciones maravillosas.

El cérvix

Cuando la zona íntima recibe estimulación, se lubrican las paredes del cervix. Cuando llegas al clímax, se contraen y es cuando surge el orgasmo. Lo mejor de todo es que puedes experimentarlo con tu pareja o tú sola.

¿Cómo lograrlo?

Lo más importante es que estés relajada, para que tu cuerpo pueda enfocarse en las sensaciones. Además, así no te lastimarás. Si deseas, puedes usar el lubricante como ayuda para que todo sea más sencillo. Lava bien tus manos para que puedas usar tus dedos en el acto. Introduce tus dedos para que toques la pared del fondo (es la entrada del cérvix, en donde se separa la vagina y el útero). Ya que estás en esa pared, empieza a acariciar la zona con ayuda de movimientos circulares. Los movimientos deben ser lentos para que no irrites o dañes la zona. Para saber que sí estás disfrutando, debes notar que la zona se lubrica más. De lo contrario, podrías sentir incomodidad o dolor.

Con ayuda

Si lo prefieres, opta por probar con tu pareja nuevas posiciones. Cualquier posición que beneficie la penetración profunda te ayudará a lograr el orgasmo cervical. Por ejemplo, la posición del perrito, en donde él se pone detrás de ti. También puede ser la vaquera o vaquera invertida, en la que además tú tendrás el control total.

Lo más importante es la comunicación para que sepas qué le gusta a tu pareja y qué es lo que tú deseas. ¿Te animas?

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