Así fue como entendí que las pastillas para cólicos no eran buenas para mí

No es novedad que el periodo sea una de las experiencias más dolorosas para muchas chicas. Cada una lo padece de manera diferente, pero si algo vivimos de manera similar son los cólicos. A algunas les afectan más que otras, al grado de imposibilitarlas para realizar sus actividades diarias. Para contrarrestar el malestar recurrimos a los analgésicos o pastillas para aliviar los cólicos.

Gran variedad

En el mercado cada vez hay más marcas de pastillas que te ayudan a aliviar el malestar. Debo reconocer que antes era fanática de estas. La primera vez que las probé y vi que funcionaron, pensé que de verdad eran una maravilla. Las siguientes veces ya no dudaba en recurrir a las pastillas apenas me sintiera un poquito mal. Además, las pastillas tenían un delicioso sabor y eso hacía más fácil el trabajo. Así fue durante un tiempo, hasta que la primera marca que compré, dejó de hacer efecto. Pensé que tal vez la marca había dejado de hacer efecto y probé una nueva. Sucedió lo mismo, durante algunos meses eran una maravilla. Vivía de manera más amena esos complicados días de cada mes. Luego, las pastillas dejaron de hacer efecto y entonces comencé a preocuparme, pues de verdad mis cólicos eran insoportables.

Tuve que ir al médico

En ese momento sabía que tenía que acudir al médico, pues si las pastillas no estaban mal, seguro algo estaba pasando en mi cuerpo. La doctora me dijo que, en efecto, las pastillas seguían funcionando como debían. El problema estaba en que mi cuerpo se estaba acostumbrando a las sustancias que consumía de manera frecuente y eso hacía que dejaran de tener efecto. Eso sucede con cualquier medicamento o sustancia que ingieres con frecuencia. Me puso como ejemplo a las personas que toman o se drogan. Empiezan con sustancias ligeras, pero después de un tiempo, como sienten que ya no les hacen ningún efecto, buscan algo más fuerte. Dejan de sentir el impacto del producto porque se adapta al cuerpo y se hace uno más.

Mi cuerpo se había acostumbrado

Cuando la doctora me dijo eso, me dejó impactada. Jamás imaginé que mi cuerpo pudiera reaccionar así por ingerir tantas pastillas para cólicos. En ese momento ya no sabía qué me preocupaba más: si saber que ya no había nada que pudiera tomar para calmar mi molestia o pensar en todos los químicos que se habían alojado en mi cuerpo. Sin duda, decidí dejar de tomar pastillas para cólicos, pero sabía que tenía que buscar otra solución. Fue más sencillo de lo que imaginaba y la verdad es que no es nada dañino como las pastillas. Mi abuelita me recomendó beber  de orégano o canela para disminuir las molestias. El de canela lo descarté porque soy alérgica, así que probé el té de orégano.

Olvídate de las pastillas para cólicos

Desde que tomo té de orégano, han pasado unos 7 años aproximadamente. Sin duda, me ayuda a sentirme mejor y puedo tomarlo cuantas veces quiera sin riesgo alguno. Eso sí, es bueno tomarlo sólo el primer día y después ya no. Lo que hace es que te ayuda a descongestionar la zona del útero. El primer día que lo tomas, te va a bajar mucho, pero los próximos días, parecerá que no tienes periodo. Lo consulté con mi doctora y me dijo que era una buena opción, pero no debo excederme de cuatro tazas al día y así le hago cada mes.

¿Cómo aliviar el malestar de los cólicos durante tu periodo?

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