Aprendí a la mala a cuidar mi alimentación

Claro que todas hemos escuchado que es muy importante seguir una buena alimentación. Balanceada y que incluya un poco de todos los nutrientes que necesita nuestro cuerpo. La pregunta es: ¿lo llevas a cabo? Yo había escuchado muchas veces de ellos y creía llevar una buena alimentación, hasta que casi termino en el hospital. En ese momento en lo que menos pensé fue en comer bien para tener cuerpazo, no. Lo importante aquí era mi salud. Aquí te cuento cómo a cuidar mi alimentación, a la mala. ¡Espero que a ti nunca te pase!

Las enfermedades más comunes, ¿casualidad?

Resulta que desde muy pequeña he tenido cuadros de colitis y gastritis nerviosa. Bastaba con que me estresara para que me sintiera mal. Y no dudo que te identifiques en este momento, pues es una de las enfermedades más comunes en América Latina. ¿Te has preguntado por qué? Claro, un poco es el estrés bajo el que vivimos, pero en gran parte es por la dieta que llevamos. Ojo, decir “dieta” es simplemente sinónimo de cómo nos alimentamos todos los días. Lo que estamos acostumbradas a comer y nuestras costumbres al hacerlo. Ahora que lo entiendo me di cuenta de que la dieta que en general llevamos en mi país, México, no es muy benéfica para el estómago. En consecuencia, las enfermedades gastrointestinales nos afectan a casi todos.

Mala combinación

Cada vez que me daba un cuadro de algunas de estas enfermedades, lo típico era que el médico me enviara una “dieta blanda”, libre de alimentos irritantes, picantes, bebida gaseosas y cualquier otro que irritara el estómago. Y sí, funcionaba, pero bastaba con que me sintiera bien de nuevo para volver a comer cualquier porquería. Hasta que un día, llegué a un momento en mi vida en el que tenía estrés en todos los aspectos, por la escuela, trabajo, novio, familia… Nada iba bien. Y eso fue suficiente para que terminara en el hospital. ¡Dijeron que iban a operarme por una úlcera! ¿Qué, cómo era posible si apenas estaba en mis veintes?

Más energía y menos grasa

Después de estudios y más estudios, descubrieron que sólo era un cuadro intensísimo de colitis y gastritis juntos. Pero ese susto me bastó para decir: no más. Así que empecé a investigar y leer sobre cómo debe ser una alimentación adecuada. También coincidió que empecé a hacer ejercicio. Y ¡santo remedio! En más de cinco años no he vuelto a tener un cuadro de ninguna de estas enfermedades. Me ha pasado que de pronto se me olvida y abuso un fin de semana (soy humana, ¿ok?) pero de inmediato me empieza a doler y entonces sé que es momento de no volver a hacerlo. Ahora que como bien, no sólo me olvidé de enfermarme, tengo mucho más energía durante el día y, por supuesto, menos grasa en el cuerpo. Y eso al mismo tiempo, me motivó a hacer ejercicio. ¡Mi cuerpo es otro completamente!

¿Qué es una alimentación balanceada?

Hay muchísimas dietas e incluso dietistas que diseñan cualquier tipo de dieta. La verdad es que lo intenté todo y después de muchos años adopté una regla básica que tal vez te ayude a entender qué es bueno para tu cuerpo y qué no. Entre más natural sea lo que comes, mejor. Es decir, olvídate de alimentos procesados, bebidas gaseosas y alimentos fritos y harinas. Lo mejor que puedes hacer es consumir comida natural. Entre menos elementos extras tenga, mejor. Eso sí, incluye todos los grupos alimenticios: frutas, verduras, pescados, carnes, lácteos… Claro que de vez en cuando podemos darnos algún gustito, pero si en general aplicas esta regla, verás como todo cambia. Sobre todo, intenta decirle adiós al azúcar, ¡es impresionante el daño que le hace a tu cuerpo! Y revisa siempre las etiquetas, hay muchos productos “dietéticos” que lo único que tienen son conservadores y químicos que no te hacen nada bien.

¿Cómo es tu alimentación?

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