Amamantar, ¿afecta a tus senos?

El embarazo trae consigo muchos cambios para tu cuerpo, algunos de ellos no tan agradables. Por ejemplo en el caso de tus senos, estos aumentan de tamaño considerablemente. Además su sensibilidad también se ve alterada. Sin embargo, estos cambios disminuyen paulatinamente tras la lactancia aunque quedan algunas secuelas. Entonces, la pregunta es: amamantar, ¿afecta a tus senos? ¿Sí o no? La verdad es que…

Los cambios durante el embarazo

Los cambios en los senos son graduales; por ejemplo, durante los primeros trimestres desarrollarán cierta hipersensibilidad. Además, existe cierta sensación de hormigueo que acompaña al crecimiento de los senos. También pueden hacerse visibles las venas alrededor y aparecer estrías debido al estiramiento de la piel. Incluso, algunas mujeres expulsan calostro debido a la actividad de las glándulas mamarias.

En la lactancia también se presentan cambios

Recuerda que tu cuerpo se prepara para cuidar al bebé en todos los aspectos. Por tanto, en esta etapa también hay cambios considerables en tus senos. El primero es que el pezón y la areola se engrandecen y oscurecen para que al amamantar el bebé pueda encontrarlos con facilidad. Además, alrededor de la areola se presentarán algunos granitos que en realidad son glándulas grasas que hidratan la piel para prevenir el desgarre. Es importante mencionar que estos cambios desaparacen tras la lactancia. No obstante, quedan alguna secuelas.

  • Luego de amamantar, los senos pierden firmeza.
  • Algunos pechos conservan el aumento tras la lactancia.
  • Incluso hay chicas que aseguran que su tamaño disminuye considerablemente.
  • Existen algunas cicatrices o estrías.

Algunos cuidados que debes tener después de amamantar

Es cierto que amamantar trae consigo distintos cambios para nuestros senos, pero debemos recordar que es una función natural. Incluso, el paso del tiempo crea los mismos efectos sin haber amamantado. Sin embargo, no todo está perdido, puedes realizar distintos cuidados antes, durante y después de la lactancia.

  • Incluye en tu dieta alimentos ricos en antioxidantes y colágeno.
  • Hidrata tus senos con aceites naturales todas las noches.
  • Utilizar un sujetador sin varillas, pero con costuras y tiras anchas para tener el soporte necesario.
  • Mantén tu postura recta y evita encorvarte.
  • Realiza ejercicios para recuperar la firmeza de tus senos.

¿Has experimentado la etapa de lactancia? ¿Qué cuidados seguiste?

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