Accidentes sexuales que te pueden pasar, ¡aguas!

Los accidentes suceden de manera inesperada y muchas veces en el peor momento posible. Incluso pueden llegar a pasar en la intimidad y a la hora del encuentro sexual. Es necesario que tengas mucho cuidado, sobre todo si están intentando prácticas nuevas. Aquí te dejamos algunos de los accidentes sexuales más comunes.

Accidentes leves y hasta graciosos

El más común, los gases. Se trata de aire que acumula en la vagina durante la penetración. Como no proviene del intestino, no tiene mal olor, aunque sí produce un simpático ruido que asemeja a las flatulencias intestinales. Otro accidente gracioso, aunque poco peculiar, es el goteo de leche de los senos. Esto sucede por el uso  constante de anticonceptivos. Rara vez se produce este efecto secundario, pero puede resultar extraño.

Golpes con los muebles y caídas

Si te caes de la cama al dormir, es posible que te caigas cuando tienes sexo. Además, en esos momentos en los que tú y tu pareja andan de intrépidos y con la pasión desbordada pueden golpearse con las muebles. Las cabeceras de las camas o los lavabos de los baños son los más comunes en los accidentes sexuales. Inclusive con el techo de los coches, ya que estos no suelen ser muy altos.

Accidentes sexuales en el baño

Este tipo de accidentes sexuales suelen ocurrir debido al agua. Ocurre porque pueden resbalarse y golpearse. Esto ha pasado en regaderas y tinas, nadie está a salvo, por lo que debes tener mucho cuidado. De igual manera, recargarse en los muebles de baño es mala idea y peligroso. Estos no suelen ser muy resistentes por lo que pueden romperse. Además, si están mojados podrías deslizarse y tú con ellos.

Accidentes de los amantes intrépidos

Un estudio realizado por la compañía Medical Insurance elaboró un listado de los 10 lugares más peligrosos para tener sexo y ellos son: el sofá, las escaleras, el auto, la ducha, la recámara, una silla, la mesa de la cocina, el jardín, el inodoro y el armario. Estadísticamente son los lugares con mayor riesgo, pero no los más aparatosos. A las salas de urgencias han llegado casos de personas que se han lesionado por tener relaciones en edificios altos, en bicicletas e incluso arriba de los tinacos.

¡Ouch!, fractura peneana

Aunque el pene no tiene hueso sino cartílago, es posible que se fracture durante la relación sexual. Esto no es algo que suceda a menudo. Cuando el sexo es muy intenso y el pene sale de su curso normal puede ser que se desgarre o doble muy fuerte. La fractura de pene produce dolor, hinchazón, pérdida inmediata de la erección, hematomas. Este accidente  requiere asistencia médica inmediata porque de ello depende que el hombre no vea afectadas su erecciones posteriormente.

Penis captivus

Se trata de un extraño suceso en el que la pareja quedan literalmente pegados durante el acto sexual. Este accidente sexual es muy poco común. En ocasiones la pareja necesita sólo unos minutos para poder finalizar el sexo. Puede ayudar también darse un baño con agua caliente para relajar los músculos.

La explicación científica es que mientras el pene está en la vagina, éste se va llenando de sangre, al tiempo que los músculos del piso pélvico se contraen durante el orgasmo. Son esas contracciones las que atrapan al pene y lo dejan atascado. En estos casos se ha logrado liberar el miembro masculino dándole relajantes musculares a la mujer.

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