Vestidos pegaditos: cuándo sí y cuándo no

¡Me encantan los vestidos pegaditos! Realmente nos ayudan a lucir más sexys porque realzan nuestras curvas, cadera y cintura. Además, puedes usarlos para ocasiones casuales y formales según sea el caso. Sin embargo, existe un pequeño problema con los vestidos pegaditos. Hay ocasiones en las que no lucen tan bien como quisiéramos, por lo que es preciso tener cuidado a la hora de portarlos y combinarlos. Te comparto cuándo sí conviene elegirlos y cuándo no es buena idea. Aprende a usarlos como se debe.

Cuándo sí

  • Para salir a una cita: Apuesta al 100% por los vestidos pegaditos en la primera cita. No son tan provocativos, pero vaya que le hacen un favor a nuestra figura. Lucirás de maravilla. Combínalos con flats, wedges o plataformas estás lista. Tendrás el look de una mujer que realmente vale la pena invitar a una segunda cita.
  • Una fiesta de coctel: Estos vestidos también funcionan para ocasiones formales. Son ideales para una fiesta de coctel. Ya solo debes combinarlo con los accesorios y zapatos correctos. Apuesta por la pedrería, los maxicollares y los tacones altos. Unos stilettos o pumos llamativos serán una gran opción.
  • Ir a la escuela: Hay vestidos casuales que puedes usar a diario. Si quieres lucir muy coqueta y femenina, combina tu vestido pegadito con flats o tenis básicos. Solo cerciórate de que no sean demasiado corto, para que al caminar o sentarte no se suban y se vean demasiado provocativos.

Cuándo no

  • Si estás inflamada: ¡Pésima idea! Todas sabemos que lucimos como embarazadas cuando estamos inflamadas. Vas a delatar que tu estómago anda algo mal. Además, lucirás un poco más gorda y no te favorecerá en nada. Por otra parte, te recomiendo que optes por prendas holgadas cuando te sientes inflamada. De esta forma harás digestión más rápido.
  • Una entrevista de trabajo: Nunca lo uses. Te verás inapropiada, poco profesional y hasta provocativa. quieres que te contraten por tu capacidad, no por las razones incorrectas. Mejor opta por la falda lápiz y una blusa de seda. Un blazer será el compañero ideal de tu falda. Una  prenda elegante y formal para la ocasión.
  • En la iglesia: Este vestido está fuera de lugar por ser demasiado llamativo. Tendrás muchas miradas encima, pero no de las buenas.

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