Vestí durante una semana un look total black y así influyó en mí… 🤔

Desde que era adolescente, me sentía atraída por los outfits total black. Recuerdo perfecto que en ese tiempo estaban muy de moda los chicos “darketos”. Ellos se caracterizaban por vestir completamente de negro, pero además usaban botas ajustadas o con enormes plataformas. En realidad nunca entendí cuál era el verdadero motivo por el que lo hacían. Lo que sí debo aceptar, es que muchos de ellos daban miedo. Sobre todo porque usaban pupilentes que hacían que sus ojos se vieran muy claros.

Un cambio siempre es bueno

Si algo me ha caracterizado desde siempre, es que me gusta innovar conmigo misma. Jamás me he encasillado en un estilo o imagen, pues me parece bastante aburrido. Por el contrario, me gusta experimentar, disfrutar y conocer nuevas facetas de mí. La moda es una de ellas en la cual puedo decir que he probado bastante.

Negro y más negro

La ropa negra siempre me ha gustado, siento que es bastante elegante y que da mucho estilo y personalidad. Los looks total black tienen la ventaja de ser usados en cualquier momento. Ya sea para una ocasión informal o para un evento super formal. Siempre queda bien y se lleva bien con todo lo que desees usarlo.

Siempre cambiante

Hace algunos años, adopté un estilo bastante peculiar, en el que el color negro era mi fiel compañero todos los días. Me gustaba vestir de negro, me sentía feliz y, al mismo tiempo, sentía que intimidaba a los demás y eso me gustaba. Sin embargo, fui creciendo y probando nuevas opciones. Después de algún tiempo adopté looks más coloridos y divertidos que le daban un toque especial a mi vida y actividades.

Probando el total black

Hace poco hablaba con mis amigas acerca de si la forma en que vistes influye en tu vida. Se me ocurrió adoptar un look total black durante una semana a ver qué tal me iba y esto fue lo que descubrí.

  • Día 1. Elegí todas mis prendas, incluso las interiores y calcetines en este color. No sentí nada fuera de lo normal. Todo el día pasó con bastante tranquilidad.
  • Día 2. El segundo día sentía que algo era extraño, aunque no sabía qué. Tenía una sensación extraña, que no había experimentado antes.
  • Día 3. Durante el tercer día, comencé a sentirme irritable. Todo lo tomaba personal y eso no estaba nada bien.
  • Días 4 y 5. En estos días además de sentirme de malas, pasaba mucho tiempo sintiéndome cansada. Incluso cuando no hacía muchas cosas, me sentía exhausta.
  • Días 6 y 7. Para los días en que finalizaba la prueba, no quería salir de casa. Lo único que deseaba era estar en mi casa. Además mi humor seguía estando por los suelos.

¿Qué aprendí?

Es bueno llevar el color negro en tus prendas de vez en cuando, pero hacerlo todos los días vaya que repercute en tu vida. Pareciera que no, pero sí lo hace, pues te va bajando la energía, si así lo puedo describir. Lo bueno fue que estuve consciente de los cambios que tuve, así que supe por qué era este cambio.

Este video te puede gustar