Pashminas: cuándo si y cuándo no

Pashminas, pañuelos, mascadas, chalinas o como quieras llamarlas… El punto es que son un accesorio infalible. La clave está en saber cuándo sí y cuándo no usarlas para que explotes ¡el poder de la pashmina! Dentro de todos los accesorios que existen, las pashminas son quizás el más versátil. Es la prenda ideal para complementar tu estilo, protegerte del frío, lucir diferente y resaltar cualquier outfit.

Hay pashminas de todos los estilos y colores, tanto casuales como formales; de colores, estampadas, gruesas o livianas… Así que no sólo son exclusivas de invierno, también puedes usarlas en otoño o días lluviosos y en verano. El punto es saber combinarlas.

Primero lo primero

Siempre debemos tener una pashmina de un color básico ya que combinan con prácticamente todo. Mejor aún: ¿qué tal dos o tres de los colores básicos? La magia de este accesorio es que no es caro y es muy fácil hacer una gran colección.

¿Y la combinación?

Las pashminas en tonos intensos son una buena opción para resaltar el color de la piel y en materiales livianos van muy bien para lucir casual.  Si la pashmina tiene estampados, procura que las prendas que usas sean de color sólido y no lleven más estampados o mucho volumen. En cambio, si es lisa, entonces puedes jugar un poco más con texturas. Por ejemplo: una de seda es la mejor opción para usar con un vestido clásico y una pashmina con estampado se verá increíble sobre una t-shirt blanca y chamarra de piel.

Hay que ser creativas

Para encontrar la mejor forma de llevar una pashmina hay que ser creativas. Puedes ponértelas de muchas formas distintas. No temas dejar volar tu imaginación y estilo. El punto es usar colores y texturas que contrasten y convertirás ese look de sencillo a único en segundos.

¿Cómo llevas tú la pashmina?

Este video te puede gustar