Le dije adiós a la mitad de mi clóset y me siento increíble

Recuerdo una de mis mejores amigas, cada vez que veía mi clóset decía: “¡Ay, tienes muchas cosas!”. La verdad es que nunca la tomé en serio porque ella es muy hippie y casi no le importa estar a la moda. Así que por dentro pensaba: “Pff, no sabes lo que dices”. Luego, me fui a vivir dos meses fuera de mi país y tenía que empacar sólo lo necesario porque mi boleto de avión no incluía maleta documentada. Sin darme cuenta, aprendí que la realidad es que no necesitas tantas cosas para verte bien siempre. Y sí, en cuanto regresé, vi mi clóset y dije: “Ay, creo que sí tengo muchas cosas”.

No sólo limpias tu cuarto

Como por las mismas fechas, otra amiga llegó a contarme que estaba leyendo un libro que hablaba de organizar tu cuarto para limpiar la energía y que todo fluyera en tu vida. Tanta atención le puse, que ni me acuerdo del nombre del libro (ja, ja, ja ¡oops!). Lo cierto es que cuando me di cuenta de que tenía demasiadas cosas, empecé a sentirme pequeña en mi cuarto. Por más que ordenaba sentía que no se veía acomodado. Así que un buen día me harté y dije: “¡Basta!”. Agendé todo un fin de semana para dedicarme a limpiar y puse manos a la obra. Ahora creo que mi amiga y su libro tenían razón. ¡La energía en mi cuarto (y en mi vida) fluye mucho mejor! Me pone de buenas llegar y verlo ordenado y lo mejor: sé dónde encontrar lo que quiero.

Regla de oro

¡Me llevó casi cinco días dejar mi clóset como quería! No tenía idea de cómo empezar, hasta que mi mamá me dio una regla de oro: “Si no lo has usado en un año, dile adiós”. Y así, con todo el dolor de mi corazón, lo hice. No fue fácil, hubo prendas que no había usado en años y cuando las sacaba pensaba: “Bueno, pero qué tal que…?” ¡Nada! Si no las has usado, no las vas a usar de nuevo. Decidí ser fuerte y seguir la regla. Todo lo que saqué, lo doné a gente que lo necesitaba más que yo. Si no sabes a quién dársela puedes buscar organizaciones que se dediquen a eso. Super tip: hay algunas tiendas de ropa que aceptan prendas usadas para después reciclar esa tela. Y lo mejor, ¡te dan un cupón de descuento para tu siguiente compra!

Así se hace

Suena muy ridículo y yo tampoco lo creía, pero en serio, cuando tu cuarto y tu hogar están en orden: ¡tu vida está en orden! No sé de qué depende, pero tienen sentido ya que pierdes menos tiempo buscando cosas y, simplemente, llegas a descansar a un espacio hecho por ti y para ti: TÚ lugar. ¡Te invito a que lo intentes! Y si tampoco sabes por dónde empezar, aquí algunos tips:

  • Todo en su lugar: Recoge todo lo que no tiene un lugar específico y ponlo sobre tu cama. Una vez que termines devuélvelo a su espacio correspondiente.
  • Sácalo todo: Así como es importante elegir qué vas a conservar y qué a donar. También es recomendable limpiar todos los compartimientos de tu clóset.
  • Lo más pesado va doblado: Las prendas como suéteres o jeans pueden causar demasiado peso en tu armario. Opta por doblarlos para tener un clóset más organizado.
  • No desperdicies el piso: Usa el piso para almacenar tus zapatos. Aprovecha este espacio al máximo. Es más, antes de empezar a ordenar date una vuelta por esas tiendas con artículos para el hogar. Hay una cantidad impresionante de accesorios para organizar el clóset, seguro alguno te ayudará.
  • El orden a tu gusto: No importa si prefieres ordenar tu ropa por temporada o por colores, lo importante es que encuentres el sistema que funciona para ti. Apégate a él y verás que es más fácil mantenerlo limpio.

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