Bragas, todas tenemos una para cada ocasión

Bragas, una palabra que me causa una sensación bastante extraña cuando la escucho o cuando la digo. No me molesta ni me espanta, más bien creo que me parece divertida, aunque no he definido bien qué es lo que me produce. También pueden ser usados los sinónimos de calzones, chones, pantaletas, calzoncillo. Sin importar cuál sea el término que más uses tú, todos sirven para hablar de lo mismo. Los calzones son prendas que todos usamos a diario, aunque también hay quienes han dejado de usarlos para tener una nueva experiencia. Enfocándome en los asuntos femeninos, no me dejarás mentir al decir que todas nosotras tenemos calzones para cada ocasión.

Diversidad

Sí, sé que has sonreído y me das la razón al decir eso. Tal vez pensabas que eras la única que lo hacía, pero no es así. Todas las mujeres, o al menos la mayoría, tenemos al menos un calzón para cada ocasión. Ya en los mejores casos, tenemos más de dos, pero sabemos y nos queda claro que cada uno cumple una función específica.

Benditas bragas

Es muy importante aprender y saber a usar los calzones, pues de eso dependerá mucho el éxito o fracaso que tengamos en ciertos momentos. Ya sea al momento de buscar una noche de mucha pasión, para combinar con tu pantalón favorito o para esos días difíciles. Así es, incluso en los días de la menstruación sabemos que debemos usar ESE calzón y no otro. Sin más rollo, te contaré un poco de las bragas que más de una tenemos en nuestros cajones.

Ultra sensuales

Llámense tangas, “cacheteros” o bikinis, sacan el lado más sensual que todas tenemos. Y no sólo lo demostramos, sino que así nos hacen sentirnos. Además, gracias a que existen muchos colores y tejidos, puedes crear conjuntos de lencería increíbles. En lo personal y de acuerdo a lo que he escuchado por parte de mis amigos hombres, los cacheteros son sus preferidos. Aunque son calzones que no dejan ver por completo la pompi, le dan un toque único gracias al encaje.

Para la menstruación

Sí, como dije antes, no eres la única que tiene un calzón especial para esos días “complicados”. El modelo en sí no importa, aunque sólo hay una condición para usarlo: debe tener mucha tela en el puente. Es necesaria para que sujete bien la toalla sanitaria. De nada serviría una tanga, pues no sujetaría la toalla y esta se deslizaría de un lado a otro. Una vez que seleccionas tu calzón, lo haces tu mejor amigo en esos días. Cuando sabes que llegará tu regla, te aseguraras de que tu calzón esté listo para acompañarte en esos momentos difíciles. Sabes que sin él no sería lo mismo.

“Los de abuelita”

Son los llamados “carpas” porque de verdad tienen un extenso tramo de tela. Eran los preferidos de nuestras abuelitas, ya que mantenían todo en su lugar. Puede ser que estés negando tener uno en tu cajón, aunque sabes que la realidad es otra. Debo reconocer que esos calzones no serán los más lindos (estéticamente hablando), pero son muy cómodos. En los días en que buscas comodidad, sin duda son la primera opción. No tiene nada de malo tener un calzón grande, a veces resulta bastante útil, ¿a poco no?

Discretos

Así como nos gusta tener calzones llamativos para presumirlos a alguien, también sabemos que necesitamos los discretos. Esas bragas son las que no tienen costura, o más bien, a las que no se les nota. A veces optamos por usar prendas super ajustadas en las que se marca demasiado el calzón. Para que eso no suceda, existen estos calzones de costura “invisible” ¡y sí funcionan!

¿Qué otro calzón crees que todas tenemos?

Este video te puede gustar