Así se siente usar bralette y no brasier

Muchas personas dicen que los bralettes han llegado para reemplazar a los brasieres. La verdad es que son más cómodos, femeninos y coquetos, pero ¿te atreverías a usar uno todos los días? Yo usé solo mi bralette durante tres días y esta fue mi experiencia.

Consideraciones previas

Estas son algunas cosas que debes saber para entender por qué mi experiencia al no usar brasier fue buena. En primera instancia mi busto es pequeño, por lo cual no sufro de dolores de espalda. Sin embargo, las varillas del brasier se entierran y se marcan con mayor facilidad en mi piel. Además, en ocasiones es difícil encontrar la talla adecuada, pues algunos son demasiado grandes y otros muy pequeños.

Primer día usando bralette

El primer día que decidí usarlo tenía muchas cosas por hacer, así que me sirvió para probar su comodidad. Para empezar, fui de compras con mi mamá y la primera experiencia negativa que tuve fue que al probarme una prenda ajustada todas las personas del probador podían ver que no llevaba brasier. Muchas chicas me miraron de forma extraña y otras me preguntaron dónde había comprado el bralette. Después fui al cine y a un parque, por lo que caminé mucho y en ocasiones corrí para cubrirme de la lluvia. Durante todo ese tiempo me olvidé de las incómodas varillas. Así mismo sentía más libertad de movimiento y comodidad. Al final del día me sentía menos cansada que en un día normal.

 Día 2 y día 3

A pesar de la comodidad y libertad de movimiento, encontré una desventaja que no puedo omitir. Al usar un brassiere tus senos están más protegidos contra golpes, ya que las copas lo cubren. Por el contrario, con los bralettes que no tienen copas quedan un poco expuestos y, por tanto, si no eres cuidadosa podrías lastimarte. En este sentido uno de esos días me golpeé por accidente con una puerta. Por la noche, cuando me revisé tenía un moretón y me dolía la zona. Esto no quiere decir que renuncies a esta prenda, sino que podrías conseguir una que tenga copas. De esa manera protegerás tus senos.

Beneficios inesperados

El primer día me extrañaba un poco ver mis senos sin la forma redondeada que les otorga el sostén. Sin embargo, me ayudó para apreciar mi busto de otra manera. Además la coquetería de esta lencería me hacía sentir bien. Recordé que es importante arreglarse para una misma, ya que también somos nuestra mayor admiradora. Me sentí coqueta, bella y segura de mis pechos sin importar el tamaño.

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