Vivir en un mundo de diestros es complicado para nosotros los zurdos

Estoy segura de que quien comenzó con la creación de las cosas, era una persona diestra. Si te pones a analizar todo de manera detallada,  los objetos son hechos para darle comodidad a las personas diestras, pero nadie pensó jamás en los zurdos. De hecho, por mucho tiempo fueron vistos como seres malignos. Había quienes creían que eran creación del mismísimo diablo. Recuerdo que mis abuelos sufrieron mucho cuando fueron a la escuela, pues los maestros les amarraban la mano izquierda para que usaran la derecha. ¡Qué horror! Aun así, aunque yo nací en una época diferente, me queda claro que estoy en un mundo de diestros.

Mucho sufrimiento en la escuela

El martirio comenzó desde que entré a la escuela, pues ninguno de los muebles estaban hechos para los “raros”. No sólo los muebles eran complicados, también usar los útiles escolares era un verdadero martirio, pues las tijeras solo eran hechas para diestros. Usar una regla a veces era muy complicado. Con el simple uso de los pupitres bastaba para pasar un año de terror y lo peor es que no solo era un año, sino varios. Imagínate, agregarle un cuaderno con espiral que terminaba encajándose en tu brazo.

Lo malo es que no se trataba nada más de las libretas, también de las carpetas que ni podían doblarse y eran de lo más incómodas. ¡Auch, qué dolor! En más de una ocasión, mis trabajos también se vieron arruinados porque al mover el brazo se corría la tinta o se manchaban con el lápiz. Muchas veces tuve que trabajar más de una vez porque se arruinaba.

Con los instrumentos de cocina

Si veo alguna taza linda, es poco probable que la compre, pues si la tomo con mi mano izquierda no luce la taza o termina incomodándome. Lo mismo sucede cuando uso los cuchillos untadores o al tratar de abrir una lata. Todo está pensado para un mundo de diestros. Pocas veces nos recuerdan a la hora de hacer los objetos de uso cotidiano. Lo bueno es que ahora ya hay tiendas en las que podemos conseguir objetos diseñados para zurdos.

Lo mismo sucede con los otros accesorios

Incluso con las guitarras, es complicado que un zurdo se acomode a ellas como si fuera cualquier cosa. Recuerdo que cuando quise tomar clases de guitarra, me costaba mucho sujetarla. Tuve que quitarle las cuerdas y acomodarlas de modo diferente para que pudiera mover mi mano. También me ha pasado que al tratar de medir las paredes o cualquier cosa que incluya el uso de una cinta métrica, es un caos. Piensa que las cintas sólo tienen el sentido hacia la derecha y para un zurdo eso es complicado.

En fin, me encanta ser zurda, pues tengo gran sentido de la creatividad y la imaginación. Tengo el gran precedente de varios grandes artistas y gente exitosa que, obvio, es zurda. Sin embargo, a veces es desesperante vivir en un mundo de diestros. Aunque entre mis amigos es divertido ser el centro de atención.

Este video te puede gustar