Verdades que debes aceptar si quieres cambiar como vives tu vida

A menudo muchas personas me preguntan cómo demonios le hago para hacer todo lo que quiero sin sufrir como todos los demás. Verás tengo un trabajo con un horario mega flexible, no soy oficinistas, gozo de mucha salud porque me ejercito a diario, me doy vacaciones constantes y tengo una vida super equilibrada. He ayudado a muchos a cambiar su estilo de vida, muchos otros se quedan en el camino.

La razón por la que muchas personas no se animan a dar el paso para que su vida cambie… esta en estas 5 pequeñas y claras verdades que he aprendido con los años.

El cambio no llega solo ni llega rápido

Mi cambio comenzó hace muchos años, cuando estaba en una relación de muchos años que no me llenaba, tenía un trabajo un tanto mediocre y no encontraba la fuerza para salir adelante por mi misma. Algo dentro de mi se encendió y comencé a buscar ayuda más espiritual que nada. Los cambios empezaron siendo pequeños. Por ejemplo comprendí por una terapeuta que estos cambios de humor radicales en mis días eran producto de un aprendizaje en películas. Algo bastante tonto, en la vida real eres dueña de tus emociones y si no sabes lidiar con ellas sin tanta hormona… pues estando hormonal olvidalo. El cambio no llega rápido es algo constante en el día a día, y si tu no haces algo para moverte… nadie te va a mover.

Es de valientes intentar sin saber si lo vas a lograr

 

Tengo un buen amigo al que le dije varias veces “¿ y si fracaso, me quedo sin trabajo, sin dinero, me vuelvo gorda y vivo eternamente con mis padres?” El solo se rio y me dijo, pues bueno. Por lo menos lo habrás intentado. No es sencillo y cuesta mucho trabajo al principio hacer las cosas sin saber si lo vas a lograr o no. Es una decisión fuerte, tajante y que se hace habitualmente con miedo. Si crees que las personas que vivimos diferente lo hacemos 100% sin miedo, estás equivocada. Al principio no tienes mucho dinero, en las navidades lloras porque no hay aguinaldo. Recuerdo muy bien una noche en mi pequeño departamento a días de navidad pensando :” todo sería más fácil si trabajara en una oficina”. A los dos minutos algunas de mis amigas se quejaban porque iban a trabajar en navidad y no tenían vacaciones. El universo te grita que lo haces bien. Claro que es más sencillo vivir en la zona de confort. Pero eso no quiere decir que te vaya a dar lo que buscas, especialmente si tienes que vivir atada a una computadora de 7 a 8 pm.

#elfracaso no es tan malo

Mi primer intento por independencia vendí patrones de lencería a cuanta persona me los pidio (soy diseñadora de moda y escritora). El primer gran pedido que tuve fue un total fracaso. Le vendi patrones y diseños a una licenciada en literatura que tiene una marca de lencería. Ella me los regreso diciendo que gastó su dinero en vano. Los patrones no estaban mal, el problema es que ¿Qué sabe una licenciada en literatura sobre moda?… le regrese el dinero, me enoje, la bloquee y llore mi gran fracaso durante semanas. Después de hacerme la mártir me dije ami misma ¿Que hace la diseñadora vendiendo sus diseños a gente tan cutre? Hay que aprender a ser flexibles y tomar lo bueno de todo. Me quite el miedo y comencé a vender lencería en vez de regalar mis diseños a los demás.

Acepta la incertidumbre

Es quizás lo más difícil para las personas que buscan el cambio. Así que ahí te va. No va a ser fácil, a veces no vas a tener los resultados que buscas, vas a pasar semanas sin saber si lo que haces esta bien, mal. También vas a dudar de tus decisiones constantemente. Lo más importante es que vas a tener que aceptar vivir en la incertidumbre. Cosa que usualmente no pasa cuando estás en una empresa y cobras cada quincena.

El cambio no va a traerte felicidad constante

Me da mucha pena decirlo pero no es una vida en rosa. La verdad es que los emprendedores a veces no sabemos qué demonios estamos haciendo. La motivación en muchas ocasiones se te va. Cuando estás haciendo algo propio vas a tener que echarle todas las ganas y muchas veces vas a querer echarte para atrás y regresar a tu status quo. Son rachas buenas y malas, como en una relación amorosa. Además de lidiar claro con todo lo demás como ser madre, esposa, autora, escritora, hija, nieta, atender al gato, hacer comida, ir al gimnasio, etc…

Pero tranquila tan mal como suena esto a veces solo hay que cambiar el chip y comenzar de nuevo. Aprende de las fallas, busca nueva motivación, habla con alguien, encuentra un coach, apoyate en la gente con la que trabajas, delega obligaciones, busca formas creativas de solucionar las cosas.

Te prometo que no va a ser difícil, pero va a haber días donde te vas a sentir soñada. A mi me pasa cuando estoy en plena clase de yoga 9 am, lunes y todos quejándose de sus trabajos. Entonces llego a mi taller con donas, o desayuno para todo mi equipo y me siento afortunada. Muy pero muy afortunada.

Este video te puede gustar