Verdades que aprendes a la mala, no hay de otra

Desde que somos pequeños, nuestros padres se encargan de mostrarnos al mundo y la vida desde sus experiencias. Han experimentado tantas cosas, que en más de una ocasión nos dicen que no hagamos algo. Sin embargo, nosotros ignoramos sus sabias palabras. Es un hecho que aprendes a la mala todo lo que tus papás quisieron evitarte.

Esto es lo que aprendes a la mala…

A pesar de los acertados consejos que nos dan nuestros padres y abuelos, siempre terminamos haciendo lo que queremos. Es un hecho, pues al menos yo no conozco a nadie que realmente siga los consejos de quien ya tuvo una experiencia similar.

Todo pasa por algo (llámese bendición o lección)

Cualquier experiencia que tengas, sea buena o mala, siempre pasa por alguna razón que te hace mejor. Debes aprender a tomar las cosas con sabiduría para que obtengas algún aprendizaje de dicha experiencia. Habrá muchos momentos malos en los que te preguntes por qué te ocurrieron a ti. En vez de lamentarte, enfócate en sacar algo positivo de ellos.

No siempre hay segundas oportunidades

Algunas veces en tu vida se presentarán oportunidades realmente valiosas. Es importante que decidas si las tomas o no. Debes ser consciente de que si las dejas ir, puede ser que nunca más se vuelvan a presentar en tu vida.

Es mejor haber amado y perdido, que nunca haberlo hecho

Amar resulta algunas veces doloroso, pero es parte del proceso. Así que piensa qué es mejor: no amar para no sentir dolor o haber amado aunque tu corazón quede herido.

Sólo las buenas personas se quedan para siempre

Durante toda tu vida conocerás a muchas personas, pero no todas son buenas para ti. Con el paso del tiempo, te darás cuenta de quiénes son las que valen la pena. Esas personas se quedarán a tu lado, aunque pasen mucho tiempo sin verse. Ellas se acordarán de ti y te desearán lo mejor.

Tienes que seguir adelante

La vida a veces es difícil y las cosas no salen como tú esperas. Sin importar qué tan malo sea el momento, no debes hundirte. Sigue adelante con la frente en alto.

No puedes cambiar lo que los demás dicen o hacen

Habrá momentos en los que esperes algo diferente de las personas que están a tu alrededor. Sin embargo, al hacerlo te llevarás más de una decepción. Lo mejor es que aceptes a todos tal cual son y sepas qué permites que te afecte y qué no.

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