Ser una mamá amiga no es la mejor opción porque…

Algunas veces las madres fantasean con el hecho de ser las mejores amigas de sus hijas. Sin embargo, una mamá amiga no es la mejor opción para criar a un niña. Una relación así, con el tiempo, llegaría a una situación extraña en la que los roles pueden ser confusos. Al final, los hijos necesitan el ejemplo de un adulto que genere autoridad y respeto. Una niña requiere una figura de orientación y apoyo que la ayude a formar su estabilidad emocional.

La desaparición del lazo madre e hija

El vínculo madre e hija es de acompañamiento y educación, por lo que una aparente amistad va a desencadenar una serie de problemas emocionales. Crea un nexo controlador y sobreprotector hacia la hija. La consecuencia es que tu hija nunca te verá como una autoridad porque serás percibida como una persona más. Esta relación puede confundir a tu hija y generarle muchas inseguridades, pues muchas de las decisiones que se toman durante la adolescencia tienen que ver directamente con el rol de madre que has sido. La sobreprotección de tu hija es la mejor forma de matar sus sueños, decisiones y de crear una dependencia nociva entre ambas.

Otras formas de ser madre

Sin una figura de autoridad en la vida de tu hija, ella sentirá soledad. La confianza en sí misma se verá lesionada porque no tiene ningún buen rol a seguir. Su independencia y capacidad para tomar decisiones se verá comprometida. Bueno, no te alarmes. Una cosa es tratar de ser la mejor amiga y otra simplemente ser la amiga y madre amorosa de siempre. Muéstrate comprensiva, recuerda que eres la guía de tu hija, busca su respeto pero también empodérala. Hazle sabe que es capaz de alcanzar la meta que desee si se lo propone.

Nadie nos enseña a ser madres

Cada vez hay más estudios que revelan que eso del instinto materno es una tontería. Es cierto, nadie nos enseña a ser madres y probablemente haya algunos errores de la tuya que quieras enmendar. Aguas, tratar de curar tus heridas emocionales con tu hijo tampoco se vale. Eres perfectamente capaz de acudir a un profesional por ayuda para resolver el problema.

Las hijas saben que tienen que obedecer a sus amigas. Por esta razón una madre debe mostrarse amorosa, pero firme a la vez. Además, una hija no tiene por qué enterarse de los problemas íntimos de su madre. Es bueno ser honesta con ella, pero no al grado de contarle intimidades, para eso tienes amigas. Mantener una buena relación con tu hija puede ser difícil, pero con amor, tacto y mucho respeto se puede conseguir.

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