¿Eres una de esas personas que saben poner límites?, ¡averígualo!

Cuántas veces te han pasado situaciones super desagradables por no poner tus límites. Cuando no estableces uno, puedes caer en abusos, chantajes emocionales, relaciones tóxicas, etc. Los límites es la línea de fondo que resguarda tu identidad ante el mundo interior o exterior. Aprender a poner límites es una habilidad super importante.

Qué son los límites intra e interpersonales

Los límites intrapersonales son los que te pones a ti misma. Estos son para no ser imprudente e inmiscuirte en la vida personal y privada de las demás personas. No obstante, otro límite intrapersonal que nos ponemos es la cantidad de comida que consumimos, el tiempo que dedicamos al trabajo, al ejercicio, a estar con la pareja etc. Lamentablemente, hoy en día existen muchas personas que no ponen un límite entre su vida laboral y personal. Son estas personas que le contestan al jefe el domingo a las 10 de la noche. Aguas, chicas, los límites tenemos que poner nosotras mismas. Si no lo haces, corres el riesgo de ser tomada a juego y tener una serie de consecuencias desafortunadas. Por otra parte, están los límites interpersonales, son aquellos que les pones a las demás personas de acuerdo al nivel de intimidad que tengas con ellas. Poner límites a estas personas te alejará de muchos problemas.

El riesgo de la confianza

Es difícil poner límites cuando la relación con las demás personas es muy cercana. Después de todo, no es con las personas extrañas con quienes nos cuesta más trabajo establecerlos, sino con la familia, pareja, padres, hijos y amigos. Sin embargo, debemos aceptar que todos tenemos derecho a poner un “hasta aquí”. Estos límites se aprenden desde que somos bebés y expresamos nuestra inconformidad. No obstante, podemos distorsionarlos debido a las experiencias que tenemos con nuestros padres. Algunos padres violan los límites de sus hijos usando el chantaje emocional; por ejemplo cuando dicen: “Esta bien, vete a tu fiesta, no te importa que yo me desvele y me muera de angustia”. O con instrucciones directas como: “No me importa que tu tengas calor, hace viento y te vas a poner la chamarra porque yo soy tu madre”. Estas acciones invalidan los posibles límites que tu hijo tiene derecho a tener.

¿Cómo respetar mis propios límites?

Eres una persona sin límites cuando te obligan a trabajar más de lo que deberías. Le contestas a esa amiga por puro compromiso a las de la mañana cuando te llama borracha. dejas que las personas que te rodean opinen sobre tus asuntos personales sin que se los hayas solicitado.

  • Aprende a decir “no”, “no quiero”. No lo dudes, puede que lastimes a alguien pues llevas tanto tiempo complaciendo a todo el mundo que va haber gente que se va a super disgustar cuando le digas que no.
  • Establece los límites al principio de una relación. De hecho, hazlo de una forma muy explícita cuando algo que haga o comente la otra persona no te agrade.
  • Así como tú mereces respeto a tus límites, debes respetar los de los demás.
  • Fomenta una buena autoestima. Esta es fundamental para que puedas tener un equilibrio.
  • No calles tus necesidades por complacer a otros.

Finalmente, poner límites es super importante. Ya que te darán una vida mucho más tranquila.

Este video te puede gustar