Todo lo que me hubiera gustado decirle a mi YO adolescente

En el punto en el que mi vida se encuentra, me ha dado por pensar, soñar y agradecer todo lo que he experimentado. No es que sea tan grande o que me sienta vieja, porque déjame decirte que la edad se lleva en el alma. Conozco a muchas personas jóvenes que parecen de la tercera edad y otros más grandes que viven con tantas ganas, que no se les notan los años. Justo por eso reflexioné sobre algunas cosas que me hubiera gustado hacer con mi YO adolescente.

Disfruta a tu familia

Mi familia es uno de los pilares más importantes que tengo en la vida. Eso lo he sabido desde siempre y por eso aprovecho al máximo cada momento que paso con cada uno de ellos. Recuerdo que cuando era pequeña amaba pasar mucho tiempo con mis abuelitos. No entiendo por qué, pero la relación era más cercana con los padres de mi mamá, en lugar de los de mi papá. Aún con eso, disfrutaba el tiempo que pasaba con cada uno de ellos. Sin embargo, debo reconocer que mi abuelo materno era, es y siempre será lo máximo para mí. Durante mi infancia, pasé mucho tiempo con él en su covacha, ayudándolo, platicando y escuchándolo. Así pasaba cada fin de semana. Incluso, en semana hablaba con él por teléfono y la pasábamos genial. Hace poco tiempo, la vida reclamó lo que nos había prestado. Él se fue y yo sufrí mucho, aunque también agradecí por cada momento que me había sido permitido estar con él. Comprendí que si la vida me permitiera un deseo, pediría disfrutar más tiempo con él.

Come muchos postres

Sin dudarlo, le hubiera dicho a mi YO adolescente que comiera mucho de todo lo que quisiera. Por ejemplo: pasteles, galletas, pizzas, hamburguesas. Ahora puedo seguir haciéndolo, pero mi metabolismo ya no es el mismo. Si me atraganto de algo, es casi un hecho que al otro día: 1) tendré dolor de panza o 2) empezaré a engordar.

Sal, conoce

Ahora que soy “adulta” y tengo que cumplir con mis obligaciones aprendo a valorar todo el tiempo libre que antes tenía. Sin duda, mi YO adolescente disfrutó mucho de todos y cada uno de los lugares que conoció. El problema es que no se vive solo de conocer y disfrutar. Ahora hay otra serie de cosas que debo cubrir antes de darme el lujo de viajar a cada lugar al que lo desee.

No te encierres en un solo amor

Mi YO adolescente se enamoró no una o dos veces, sino varias. Con cada amor que conocí, entendí que jamás serían iguales y que de todos tenía que aprender algo. Además, supe que no todas las veces me había enamorado. Sin embargo, llegó un amor con el que me quedé más tiempo del que hubiera esperado. Durante ese lapso, mis amigas salían con uno y con otro. Tal vez en ese momento creía que eso era muy alocado, pero ahora, con otra mentalidad creo que era mejor conocer a más de un amor. Así el panorama se hace más amplio y no te conformas con una sola persona.

Toma cursos de todo lo que puedas

Aprender siempre estará bien, sin importar la edad que tengamos. Deja de lado la idea de que el aprendizaje solo es para los jóvenes. La sed de aprendizaje hará que tengas más conocimientos de muchísimas cosas. Conforme crezcas te darás cuenta entre más aprendas de joven, podrá ayudarte a lo largo de la vida.

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