Todo lo que lamento no haber hecho antes de casarme

Soy una mujer casada y no me arrepiento de haber tomado esa decisión. Sin embargo, ahora que estoy viviendo esta nueva etapa, debo reconocer que hay algunas cosas que me hubiera gustado hacer antes de casarme. Obviamente porque ahora ya no puedo hacerlas o, mejor dicho, ya no sabrían de la misma manera. Hasta hace poco pensé que esos pensamientos solo los tenía yo, pero platicando con amigas casadas, me he dado cuenta que no soy la única. Como dije, no me arrepiento de mi vida matrimonial, pero sí de no haber aprovechado un poco mejor mi soltería.

No haber probado tener intimidad con otra mujer

Me gustan los hombres, mucho, pero eso no significa que no pueda probar algunas otras experiencias. Tengo varias amigas que tienen muy en claro cuáles son sus preferencias, pero eso no impide que prueben algunas otras cosas para saber si les gustan o no. En las relaciones es como en la comida, no sirve que digas que no te gusta si ni siquiera lo has probado. Bueno, regresando al punto, antes de casarme me hubiera gustado tener alguna experiencia sexual con una mujer. Experiencias con hombres ya tengo, pero no sabré si me hubieran gustado más con las mujeres que con ellos. ¿Tú sí lo has hecho?

¿Por qué no dormí lo suficiente?

Una de las ventajas de estar casada es que ahora puedo tener sexo con mi marido en cualquier momento sin problema alguno. Incluso en medio de la noche, podemos despertar y tener una sesión de placer. Si hace frío, simple, nos abrazamos y dormimos muy calientitos. Lo malo es que hay veces en las que recibo muchos golpes por parte de él mientras duerme. Se mueve tanto, que a veces ya tengo su brazo encima de mi cara. Cuando cena demasiado, parece que tiene pesadillas y se pasea por toda la cama y sí, la que sufre las consecuencias de sus movimientos soy yo. Un día casi me tira de la cama, pero por fortuna él me rescató.

No disfrutar de la misma forma que mis amigos solteros

Aunque tengo amigas casadas, también tengo otras solteras. Algunas tienen pareja, otras no. Eso no importa, tener o no una relación no nos hace mejores o peores. Lo único que yo veo mal y en mi contra, es que hay veces en las que no me puedo divertir como lo hubiera hecho antes. Sí, salgo con mis amigas sin mi marido. Vamos a ver hombres bailar, al cine, a bailar o a emborracharnos a casa de alguna. La cuestión es que sé mis responsabilidades y tengo que cumplir con ellas aunque salga a divertirme.

Sólo haber tenido intimidad con mi esposo

Esto le pasó a una amiga, que conoció a un chico desde la prepa. Comenzaron una relación y siguieron por muchos años juntos. Al terminar la universidad y lograr estabilidad económica se comprometieron y casaron. Estaban muy enamorados, pero ella hasta el día de hoy se arrepiente de que la única experiencia sexual que tenga, sea con su esposo. A menos que se divorciara o fuera infiel, viviría otra experiencia.

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