Todo lo que extraño de mi ex suegra

Estar dentro de una relación amorosa parece color de rosa. Pasar tiempo con la persona que amas, compartir momentos y quererse cada día más parece perfecto. Sin embargo, se nos olvida un pequeño detalle: la suegra. Hablo de ese ser que, nos guste o no, estará cerca vigilando que no le hagamos daño a nuestra pareja. Nah, en realidad hay que dejar de ver a las suegras como las brujas del cuento. Puede ser que sí haya una que otra que haga la vida de cuadritos a su nuera, pero no es pretexto para generalizar. Ahora que la señora es mi ex suegra, me he dado cuenta de que la extraño más de lo que en algún momento imaginé.

Ex suegra, ¡no se vaya!

Debo reconocer que cuando salía con el hijo de mi ex suegra, jamás imaginé que ella también sería importante en mi vida. En ese entonces solo me enfocaba en disfrutar del tiempo con mi novio.  Yo creía que muchas de las cosas que ella hacía eran por el compromiso de quedar bien conmigo. Sin embargo, ahora que es mi ex suegra, me he dado cuenta de que cuando hacía las cosas era porque realmente le nacía hacerlo conmigo.

Su apoyo

Me quedaba claro que esa mujer jamás dejaría de lado a su hijo y que por mucho amor que viera de mí hacia él, siempre iba a defenderlo. Sin embargo, su apoyo también me lo daba a mí. Cuando sabía que tenía algún problema con mi familia o en la escuela, siempre estuvo para alentarme. Tal vez no hacía más porque no sabía cómo, pero se acercaba a mí y me ofrecía consejos o simplemente me escuchaba desahogar mis penas. Lo mejor era que cuando veía que me iba bien en algo, lo festejaba también conmigo.

Pláticas

Otra cosa que extraño de mi ahora ex suegra son las pláticas. Podíamos tener pláticas muy banales o sobre cosas realmente importantes. De hecho, le agradezco toda la confianza que me tuvo para contarme cosas muy difíciles por las que pasó en algún momento. Creo que son cosas que no vas divulgando por la vida, pero al menos conmigo tuvo la confianza de hacerlo.

Su comida

¡Por Dios! Debo reconocer que si algo le extraño a esa increíble mujer es su comida. ¡Mamá, no te enojes, plis! Amo la comida de mi mami, pero debo reconocer que mi ex suegra es una buenaza en la cocina. Guisa delicioso, extra picante, pero me consentía cada vez que iba a su casa. Ya sabía qué era lo que me gustaba y casi siempre que sabía que iría a su casa, cocinaba esos deliciosos platillos. Ahora sufro porque me gustaría seguir deleitando el paladar con esas delicias.

Las atenciones

A pesar de que es la mamá de mi ex, también supo cuándo ponerse de mi lado. Había momentos en los que él hacía algo mal y ella en lugar de darle la razón, me apoyaba si sabía que era lo mejor. Lo más grandioso es que siempre me tenía presente. Si íbamos a alguna comida o a cualquier evento, me presentaba a todos sus conocidos. Incluso, cada vez que iba de viaje me traía un recuerdo y en Navidad era lo mismo. ¡De verdad la extraño!

Me tomaba en cuenta

Luego de unos años, parecía que las cosas iban en serio entre su hijo o yo. Gracias a la buena relación que habíamos construido, ella me consideraba como una hija más. Cuando se trataba de alguna decisión importante, también me pedía mi opinión. ¡Wow!, pocas suegras hacen eso, ¿o no?

Ahora que lo pienso, conocerla fue una de las mejores cosas de esa relación.

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