Todas alguna vez hemos sido el Dewey de nuestra familia

Si durante tu adolescencia viste el programa de Malcolm el de en medio, conoces a la perfección a su pequeño hermano Dewey. La realidad es que esta familia era muy peculiar y aunque a veces podíamos espantarnos con Lois, hay que reconocer que amamos esta grandiosa serie. Hace poco veía un vídeo de los hermanos y me sorprendieron todas las similitudes que puede tener el pequeño D con muchas de nosotras. De hecho, me identifiqué tanto con él que por eso decidí escribir esto.

Tenemos o pretendemos tener dotes artísticos

Bueno, muchas de nosotras tenemos el talento para algo en específico, pero a veces nos dicen lo contrario. Dicen que cantamos feo, que nuestros dibujos no tienen nada de artístico o que simplemente somos indescifrables. Más bien no todos nos entienden y por eso a veces prefieren alejarse de nosotras en lugar de comprendernos más. ¿No te ha pasado?

Podemos manipular a quien nos propongamos

Hay que reconocer que si algo sabía hacer el pequeño Dewey, era manipular a todos, incluida su mamá (mujer que pocas veces dejaba que alguien más la mangoneara). Así como él, somos muchas de nosotras. Ya sea en la escuela, incluso con nuestros amigos, padres o nuestro novio. Lo mejor de todo esto es que siempre funciona.

Tenemos un hermano o amigo preferido

Al igual que Dewey, aunque estemos rodeadas de muchos amigos o más de un hermanos sabemos que hay uno solo que es el favorito. Para Dewey era su hermano mayor, para mí, también es mi hermano mayor. Tal vez porque es con quien tengo menos rivalidad, porque la diferencia de edades hace que nos entendamos de una manera diferente y porque me defiende de nuestros otros hermanos.

Siempre soñamos con un nuevo par de pantalones

En el caso de este pequeño, al ser el hijo menor, jamás ha usado ropa nueva. Todo lo que se pone son prendas que ya han pasado por sus otros tres hermanos. Por eso sueña tanto con unos pantalones nuevos. Tal vez en nuestro caso no soñemos con los pantalones por la misma razón, sino porque de verdad amamos la ropa.

Somos amantes de los animales

No importa si se trata de una mosca, un perro, un gato o cualquier animalito. Él los ama y muchas de nosotras también. Tanto, que estamos dispuestas a muchas locuras con tal de defenderlos.

Traviesas pero poco problemáticas

Aunque somos consideradas unas pingas, la gente sabe que nuestras travesuras son inocentes y que en realidad somos angelitos sobre la tierra. La realidad es que a pesar de las travesurillas que hagamos, somos bien portadas y por eso la gente nos quiere y caemos bien.

Siempre somos “la favorita” de alguien

Ya sea de nuestros padres, algún profesor o amigo; siempre hay alguien que cae rendido ante nuestros encantos.

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