Tipos de penes: cómo disfrutar de cada uno

Ni las vulvas ni los penes son todos iguales. En la naturaleza hay mucha diversidad y la anatomía no es la excepción. No es lo mismo tener sexo con un hombre con pene pequeño que tenerlo con uno más dotado. Sin embargo, el goce no siempre es cuestión de tamaño. Por eso, si quieres aprender a sacarle provecho a los tipos de penes para disfrutar de cada uno, acá te cuento cómo hacerlo.

Tipo lápiz: el rey

Este pene es uno de los más comunes. Lo mejor de este tipo de pene es que al ser tan recto estimula todas las paredes vaginales. Este pene es el ideal para conseguir placer. Sin embargo, para obtener más, es recomendable tener relaciones en posiciones de L (tú recostada en una mesa o sitio alto, y él de pie frente a ti). Ten cuidado, porque si es muy grande vas a necesitar lubricación extra para no lastimarte.

Con curvatura leve

Aunque es un poco intimidante que tenga esa curvatura, en normal. Este pene puede ser muy placentero. Por su forma es capaz de estimular de forma directa el punto G. De hecho, el placer y el orgasmo están 100 % asegurados. La mejor postura para este tipo de pene es la del 5 (tú acostada boca arriba con la cadera levantada y las piernas sobre los hombros de tu chico). Así se aprovecha totalmente la curvatura.

En forma de pirámide o cono

Este pene comienza siendo algo delgado en la punta pero se va haciendo ancho a medida que llega a los testículos. Es muy amigable, ya que al meterlo no hay dolor porque es delgado de la punta, pero a medida que se va introduciendo las cosas se ponen interesantes por su grosor. De hecho, este pene también es ideal para el sexo anal, por lo estrecho de este orificio. La mejor postura para disfrutar de este tipo de pene es la cabalgata, para que seas tú y no él quien controle la penetración.

En forma de champiñón

Este pene es gordito, bajito y cabezón. El glande es muchísimo más grande que en cualquiera de los anteriores. Su grosor y tamaño lo convierten en el favorito de las mujeres, pues es muchísimo más fácil de manejar. De hecho, es ideal para hacer una felación sin sentir que vas a morir asfixiada. Al tener el glande tan expuesto es más placentero para él recibir sexo oral. En la penetración puede ser un problema, porque al ser tan cabezón podrías necesitar más lubricación para introducirlo. Sin embargo, una vez dentro todo será placer al máximo. Garantizado.

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