Tener una relación con alguien que no tiene las mismas creencias que tú ¿se puede?

Hablando de relaciones que a veces no funcionan, te voy a contar lo que fue de la mía. Pedí bastantes consejos durante mi última relación, amigas cercanas, mi mamá, mi terapeuta y algunos compañeros de trabajo. Todos coincidían en que las creencias deberían de ir por lo menos por un mismo camino, pero la verdad es que creí que en algún punto llegaríamos al equilibrio. Cosa que realmente no pasó.

El es católico y yo solo un ser espiritual

Nuestra relación comenzó muy bien, realmente lo que respectaba a nuestra religión o espiritualidad al principio no entraba en conflicto. Esto llego hasta unos meses antes de casarnos. Cuando estábamos en proceso de decidir el tipo de ceremonia, ambos sabíamos que teníamos que hacer dos tipos de ceremonia para honrar las creencias del otro. Mientras que a mi no me causaba mucha gracia ir vestida de blanco a una iglesia, creo que a el no le emocionaba nada la idea de meterse en una cascada para consagrar la unión. Pero aún así lo hicimos y vivimos casi felizmente 2 años, no obstante todo lo que sube tiene que bajar en algún momento.

Tener una relación con una persona de religión diferente.

El golpe de realidad

Las parejas deberían tener más en común que amor, y claro algunos gustos. Cuando hay creencias de tipo religioso o espiritual las cosas se pueden poner duras. Mi espiritualidad no es algo que aflore solo con las lunas llenas. De hecho es la forma en la que vivo, despierto hasta en la que como. Creo que mi pareja nunca se había dado cuenta de la forma tan natural con la que yo llevaba mis creencias a diario. Cómo pasaba al menos dos horas de mi día meditando. Esas eran cosas que el no veía y yo tampoco venía como todos los domingos destinaba una hora a su iglesia.

Todos los beneficios que tiene meditar para tu cuerpo

Su familia es super religiosa y la mía no

Varios temas empezarón a surgir como el porque yo no acompañaba a mi marido a la iglesia los domingos. Yo solo me reía era como si yo le pidiese a mi marido que se pusiera a meditar conmigo una vez a la semana, lo cual para mi no tenía mucha importancia. Al parecer a el le causaba conflicto por lo que cedí y en varias ocasiones lo llegue a acompañar en sus misas. Para mi era simplemente un tiempo perdido, no entendía porque esas personas solo destinaban una hora de su tiempo a este rito cuando pasaban el resto de su semana sin hacer más por su espiritualidad o su religión. yo no congenio de ninguna manera con sus creencias, por lo que empezamos a chocar cada fin de semana porque yo le acompañara a la iglesia.

Esa no es la mujer con la que te casaste

Quizás mi ex pensaba que en cuanto me hiciera a la idea iba a ceder cada domingo y a acompañarlo a su iglesia. Porque una familia va junta a la iglesia, pero esa no era la idea familiar que yo tenía para un domingo y mucho menos para el resto de mis días. Sumado a eso mis sesiones de meditación eran constantemente atropelladas por interrupciones claramente a proposito, por comentarios sarcásticos sobre la comida que preparaba(aun cuando preparaba cosas diferentes para él) etc..Creo que ambos nos casamos con un ideal de lo que podríamos llegar a ser.

La relación se fue en picada una vez que ambos nos dimos cuenta que ninguno estaba dispuesto a ceder. Me case con un desconocido, alguien cuya máxima preocupación era el qué dirá la familia de la esposa toda hippie. No obstante aprendí bastante de esta experiencia y agradezco haber pasado esos años con él, pues no todo fue malo. Pero cuando la religión peso más que nuestra relación todo se fue al demonio.

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